El alcalde Gustavo Petro afirmó que ni la comunidad ni el Estado deben permitir que se siga construyendo en la Reserva Forestal de los Cerros Orientales ya que eso sería destruir no solo esta zona, sino toda la ciudad.
«Nosotros solo queremos que no se afecten los terrenos de la Reserva Forestal que han sido usados tradicionalmente como barrios de los Cerros Orientales y que son barrios populares, no queremos que ni un metro cuadrado más sea afectado en función de intereses inmobiliarios, de capturas de rentas y de enriquecimientos que terminan empobreciendo a la ciudad«, señaló Petro.
El burgomaestre capitalino indicó que el Distrito pretende que a los ciudadanos, que en este momento habitan en zonas de protección ambiental, se les permita vivir en el casco urbano de Bogotá, ya que el cuidado de esta Reserva no solo le compete al Estado y a la Administración Distrital, sino también a la comunidad.
«Queremos que comunidades que se asentaron en este lugar tengan la posibilidad de incluirse dentro del perímetro urbano de Bogotá para gozar de sus derechos como seres humanos», afirmó.
De igual manera, el mandatario aseguró que el pacto que se firmó con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, y con representantes de la comunidad, pretende evitar la destrucción de la Reserva Forestal de los Cerros Orientales, además de establecer las medidas para continuar cuidando la Reserva.
Por su parte el director de la CAR, Alfred Ballesteros, dijo que la firma de este pacto es histórica ya que aunque hay muchas áreas protegidas por el Estado en el país, no hay acciones definidas para su cuidado.
«Este pacto es el esfuerzo de las comunidades, articulado con las entidades del Estado, que hoy da un resultado, es un referente para todo el país, para que los actores que están en el territorio de los Cerros Orientales entiendan la importancia de su conservación y su preservación», señaló Ballesteros.