El pasado jueves 29 de enero se conoció que la Contraloría de Bogotá envió una advertencia fiscal al alcalde Gustavo Petro por presuntas irregularidades en la construcción de un edificio de la Universidad Distrital en la sede La Macarena, a lo que el alcalde respondió que están buscando un acuerdo que permita solucionar la situación.
Petro aseguró que el problema administrativo no nació ahora, sino que existe desde hace tiempo atrás y no es algo que depende del Distrito; agregando que con “el Gobierno Nacional hemos estado buscando un acuerdo que permita solucionar la gobernanza de la universidad, una reforma administrativa democrática que recupere la universidad para la ciudad de Bogotá”.
A lo anterior, agregó que si se logra un acuerdo, la infraestructura de la institución educativa crecería significativamente y que también se invertirían recursos para nuevas infraestructuras universitarias Ciudad Bolívar, Kennedy y Suba.
Cabe recordar, que en la advertencia hecha por la Contraloría, la entidad explica que la universidad carecía de la licencia de construcción y permisos necesarios para la realización del proyecto, a lo que se le suma la falta de un estudio de riesgo por remoción de masa en ese sector.
Según el ente de control, el trámite de los permisos requeridos y la licencia de construcción se vieron complicados frente a la suspensión del POT, lo que obligó a la Universidad Distrital Francisco José Caldas a suspender de forma indefinida el contrato a partir del 30 de septiembre de 2014.
A todo lo anterior se suma el dinero girado por la universidad para la obra, una suma de 2.500 millones de pesos, los cuales serían anticipos y recursos para actividades desarrolladas por el contratista que aún no se conocen, lo que pone en riesgo recursos del Distrito.