Costos excesivos para los ciudadanos de la capital, reducción en ventas del comercio y deteriorado de la confianza en Bogotá, ha provocado la implantación del pico y placa extendido en el Distrito.
La firma Econcept, del economista y ex director de Planeación Nacional, Juan Carlos Echeverry, indica que Bogotá ha dejado de recaudar un 12% de sobretasa a la gasolina por cuenta de esta medida.
Revela el informe que en cuanto al desempeño del comercio el estudio ratifica el impacto en la caída de las ventas y las visitas a los centros comerciales.
Según el estudio, debido a la implementación de la restricción vehicular todo el día, en un centro comercial, en promedio entran 21.5% menos carros por semana.
Explica que en tan sólo uno de los centros comerciales dejaron de entrar 230,924 personas, entre la última semana de febrero y la segunda de mayo, como consecuencia de la medida del pico y placa, lo cual se traduce en un menor nivel de ventas.
Sumado a lo anterior, el estudio de Econcept encontró que la medida del pico y placa extendido tuvo un efecto negativo sobre el recaudo del ICA. De acuerdo con los resultados presentados por la firma se recaudaron alrededor de 48.500 millones menos (12.2%) en el período marzo -abril de lo que se habría recaudado en ausencia de la medida.
"El impacto para un hogar en Bogotá de perder el acceso a su vehículo durante dos días a la semana tiene un costo monetario equivalente a un 14% de su ingreso. El 53% de los hogares afectados con la medida del pico y placa extendido en Bogotá pertenecen a los estratos socioeconómicos del 1 al 3, lo que implica que la medida tiene consecuencias regresivas, dado que perjudica económicamente, en una mayor proporción, a los hogares de bajos ingresos. Esto, sin tener en consideración que son precisamente los hogares de mayores ingresos aquellos que eventualmente tienen acceso a más de un vehículo, lo cual acentúa el efecto de la medida sobre la actividad económica", señaló Juan Carlos Echeverry.
Pérdida de confianza
Otro de los puntos relevantes que resalta el estudio es una aceleración en el deterioro de la confianza en Bogotá, con relación a otras ciudades del país, a partir de comienzos de este año, lo cual podría atribuirse en parte a la implementación del pico y placa extendido ya que refleja cierto pesimismo sobre el comercio.
Al analizar el comportamiento del sector comercio, el informe destaca que si bien es difícil aislar el efecto de la medida de restricción vehicular de la actual fase recesiva del ciclo económico sobre este sector, existe evidencia de que la contracción del comercio en Bogotá se ha visto profundizada por la restricción.
Como parte del análisis macroeconómico y en cuanto a las cifras de desempeño del sector este estudio recoge datos importantes: se refleja que el PIB del comercio se contrajo un 2.7% en el primer trimestre de 2009, y las ventas al por menor a nivel nacional cayeron 3.5% en mayo, después de haber descendido 7% en abril.
Las estimaciones indican que el sector se contraerá en al menos 4% en el segundo trimestre de 2009.
La recesión ha tenido repercusiones graves en términos de empleo: en mayo la ocupación laboral en el comercio se contrajo 3.9% en términos anuales, tras una caída del 4.5% en abril.
El retroceso más importante se observa en el empleo temporal, particularmente en aquel intermediado a través de agencias, donde ha caído en más de 13% en términos anuales.
Percepción baja
El estudio desarrollado por Econcept destaca que, si bien el deterioro de las ventas no se puede atribuir enteramente al pico y placa extendido en Bogotá, la medida pudo haber contribuido al peor desempeño de la capital del país. Así mismo, las encuestas de opinión industrial de la ANDI, muestran que la reducción de ventas entre enero y abril de este año en Bogotá fue de 4.7% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cifra levemente superior al promedio nacional.