En carta enviada al procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez, el concejal Antonio Sanguino solicitó que, en el marco de sus competencias, investigue a las autoridades responsables de permitir el reclutamiento militar ilegal en Bogotá, en particular al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, y al jefe de Reclutamiento del Ejército Nacional, con el fin de que se tomen las medidas conducentes a superar esta situación.
“Dentro de mi gestión en el Concejo de Bogotá he realizado varias intervenciones y debates advirtiendo que los procedimientos adelantados por el Ejército Nacional para reclutar jóvenes para la prestación del servicio militar, mediante redadas o batidas, es ilegal”, advirtió Sanguino.
El punto sexto de la parte resolutiva de la sentencia T-455/14, “ordena al Jefe de Reclutamiento del Ejército Nacional que en lo sucesivo se abstenga de adelantar, autorizar, ordenar o permitir redadas o batidas indiscriminadas, dirigidas a identificar a los ciudadanos que no han resuelto su situación militar y con el objeto de conducirlos a unidad militares u otros sitios de concentración, a fin que sea acuartelados para la prestación del servicio militar”, señaló Sanguino.
El cabildante afirma en su queja al procurador que esta aseveración es sustentada conforme a lo estipulado en las Leyes 48 de 1993, 1184 de 2008 y 1577 de 2012. Adicionalmente con lo ordenado por la Corte Constitucional en múltiples sentencias, dentro de las que se destacan la C-728/09, C-879/11, T-018/12 y T-455/14.
“A pesar de lo dispuesto en las leyes mencionadas y los pronunciamientos de nuestro máximo tribunal constitucional, el reclutamiento militar ilegal en Bogotá continúa”, denunció.
Para soportar su queja Sanguino relaciona en su comunicación al procurador algunos casos, distintos de los que había denunciado en un debate de control político desarrollado el 16 de septiembre del año 2014 en el recinto del Concejo de Bogotá.
Es el caso de Jonathan Stid Silva Rivera, estudiante del SENA, reclutado en Soacha y llevado a prestar servicio fuera de Bogotá; Daniel Steven Carrillo Bermúdez, que había sido declarado como no apto físicamente en el Batallón No. 13; Duvan Arley Carrillo Guevara, diagnosticado desde el año 2008 con dificultades cognitivas y Sebastián Piñeros Rodríguez, presenta un problema respiratorio evidente debido a una malformación en el pecho, condición que lo limita para desarrollar actividades físicas.
“Como puede evidenciarse los procedimientos administrativos para que nuestros jóvenes definan su situación militar es confusa, además que son conducidos de manera irregular o ilegal a los batallones de reclutamiento”, concluyó.