Los hechos se registraron en el barrio La Coruña en el sur de Bogotá.
Disparos interrumpieron el silencio de la noche y anunciaron el inicio de un nuevo escándalo en un centro de rehabilitación para menores en esta zona de la capital de la República.
Esta vez un grupo de jóvenes saltó uno de los muros del centro, y sin medir consecuencias arrojaron su humanidad cuesta debajo de una de las montañas que va a parar a un caño del sector.
Habitantes del sector aseguran que los intentos de fuga de estos menores es común, agregan que además de las fugas, al interior del claustro también se escuchan, gritos y protestas que hacen parte de los constantes motines organizados por los menores, que según los vecinos al lugar, “acaban con la tranquilidad del barrio”.