El director de Seguridad Ciudadana, general Rodolfo Palomino, celebró la decisión del nuevo alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, de prohibir el porte de armas de fuego en la capital. “Celebramos con regocijo el anuncio que ha hecho el alcalde Gustavo Petro, esto va a permitir que menos colombianos estén portando armas de fuego y disminuyan tragedias en Bogotá”.
Se trata de una de las primeras estrategias de Petro para mejorar la seguridad en la capital. De paso, aprovechó para salirles al paso a quienes no le perdonan su pasado como miembro del M-19 y aclaró que desde 1989 le dijo no a las armas y que ahora su interés radica en que Bogotá se convierta en una ciudad desarmada (según el Centro de Recursos para Análisis de Conflictos, más del 70% de los homicidios en el país se cometen con estos elementos y en Bogotá; tan sólo durante el primer semestre de 2011, Medicina Legal reportó 558 asesinatos con armas de fuego).
Además, puso en entredicho la efectividad de la polémica medida de prohibición a la venta de licor promovida por la exalcaldesa Clara López e insistió en que la clave es evitar que los bogotanos salgan armados.
Este lunes, el nuevo secretario de Gobierno, Antonio Navarro Wolf, explicó que esa facultad de prohibir el porte de armas no la tiene el burgomaestre. Esta decisión, según explicó el nuevo alto funcionario de Bogotá, se le otorga a los comandantes de brigadas.