El Consejo de Estado condenó al Distrito Capital por 117 millones de pesos, que se tendrán que pagar a la familia de un joven que murió en un accidente de transito, luego de que no viera una zanja que atravesaba el carril y que no contaba con ningún tipo de señal de prevención.
El pasado 26 de de mayo de 1994, Luís Alejandro Márquez Cepeda transitaba por la carrera séptima de Bogotá, después de haber asistido a una reunión social.
El joven no se percató de la existencia de una zanja que había sido abierta por funcionarios de la Empresa de Acueducto de Bogotá, para realizar obras de mantenimiento en la zona. Esta atravesaba toda la avenida.
"Cuando el joven tocó la zanja con las llantas de su vehículo, perdió el control del automóvil, que inicialmente chocó contra el separador de la vía, y luego contra un árbol, causando su muerte instantánea", relata el fallo.
Para el Alto Tribunal el Distrito Capital es considerado administrativamente responsable de la muerte del joven, por haber incurrido en una omisión de sus deberes, porque los funcionarios de la Empresa de Acueducto no señalizaron de manera adecuada el lugar donde adelantaban las obras.