Juan Carlos Portilla, superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada, le propuso al alcalde Samuel Moreno que 2.600 vehículos de esa compañía tengan autorización de la Administración Distrital para poder trabajar.
“Tres de cada 10 de llamadas recibidas por las Redes de Apoyo de Vigilantes en Bogotá, que en alianza con la Policía Nacional, ayudan a prevenir delitos, no pueden ser atendidas oportunamente debido a que los vehículos de seguridad tienen pico y placa” indicó Portilla.
Por cuenta de la restricción que opera en la ciudad, los vehículos de supervisión de las empresas de vigilancia han reducido su circulación en un 30 por ciento, lo que disminuyó la posibilidad de verificar información útil para las autoridades en torno a la prevención y reducción de la delincuencia común.
En una carta enviada al alcalde Samuel Moreno, el Superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada, Juan Carlos Portilla, solicitó que los vehículos de las empresas de seguridad dedicados a la supervisión queden exentos del pico y placa, es decir, que puedan circular todos los días.
Portilla propuso que se coordine con la Secretaría de Movilidad un mecanismo para identificar a estos vehículos. Puede ser una calcomanía o un chip especial para el registro de los automotores.