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¿Por qué Bogotá es costosa para los extranjeros?

La inseguridad y el retraso en el transporte público son dos de los factores que más encarecen el costo de vida en la capital.

17 de junio de 2012 - 04:00 p. m.
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La reciente publicación de la Encuesta de Costo de Vida de Mercer está elaborada para que las empresas que envían a sus empleados a trabajar a diferentes países evalúen qué tan caro o barato les cuesta vivir por fuera de su país.

Bogotá aparece como la quinta ciudad más cara en Latinoamérica para trabajadores extranjeros. La capital de Colombia se encareció en buena medida por dos factores: costos de instalación (alquiler de apartamentos o compra de vivienda) y de educación. Los demás factores (precios de viajes y canasta familiar de consumo) permanecieron relativamente estables.

El primer factor agrupa lo que cuesta el alquiler de apartamentos y el precio de la vivienda nueva o usada. Esto es reflejo de la tendencia al alza de los precios de la finca raíz en Bogotá en los últimos dos años y especialmente en la zona norte de la capital, la cual es la preferida por los trabajadores extranjeros. A este costo se le debe adicionar los servicios públicos domiciliarios, que a pesar de que algunos de ellos son baratos (luz y gas), los demás (agua, cable, internet) son caros.

El otro factor que hace que Bogotá sea una ciudad cara es el precio de las matrículas de la educación privada básica y media. Varios de los trabajadores extranjeros vienen con su familia a quedarse más de un año y tienen que pagar la educación de sus hijos. Los jardines infantiles y colegios no son baratos mensualmente y menos aún cuando se escogen instituciones bilingües.

No obstante, los demás factores que evalúa la encuesta (costo de viajar y canasta familiar) han permanecido estables a pesar de que contienen algunos productos y servicios que han subido de precio, pero que han sido neutralizados por los valores de otros que no han registrado alzas en los últimos años.

Un ejemplo de esto son los precios de la ropa, pues han evidenciado un alza ligera en los últimos años, pero su impacto es contrarrestado por la estabilidad del valor de pasajes aéreos, alimentos y servicios para el hogar. La inflación en los últimos años y meses confirma esta apreciación.

Bogotá es una ciudad costosa para que los trabajadores extranjeros vivan un periodo de tiempo, pero a diferencia de las otras ciudades que están en el ranking de las más costosas en Suramérica (San Pablo, Río de Janeiro, Brasilia y Caracas), el Distrito Capital posee otros costos ocultos que la hacen más cara: la percepción de inseguridad y el atraso en el transporte público.

El primero hace que se adquieran seguros contra todo riesgo que no están contemplados dentro de los criterios de Mercer, pero que afectan el costo de vivir en Bogotá, y el segundo provoca que se tienda a comprar automóviles particulares.

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Bogotá no sólo es costosa para los trabajadores extranjeros, sino para sus ciudadanos. Y todo lleva a pensar que seguirá así durante varios años más.

*Investigador Universidad Nacional.

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