Los meses finales del año que acaba de terminar estuvieron plagados de anuncios de la administración de Gustavo Petro para 2014. Alrededor de la seguridad, la movilidad y la atención a la niñez y a la población vulnerable estuvieron las promesas para el año que comienza.
Dentro de los anuncios expuestos por el alcalde está la reparación de la malla vial en la ciudad (más de 220 mil huecos de las calles serían tapados en los próximos ocho meses mediante la tecnología ‘velocity patching’) y la inauguración de nuevos jardines infantiles (de acuerdo con la Secretaría de Integración Social, en 2014 comenzarán a funcionar 50 jardines móviles que llegarán a los barrios donde el Distrito no puede disponer de unidades operativas fijas).
Sin embargo, una de las críticas más recurrentes en contra de la administración Petro tiene que ver con el bajo nivel de ejecución. La Veeduría Distrital, por ejemplo, señaló con preocupación que en 2013 la administración distrital solamente ejecutó el 58% del presupuesto (para 2012, sólo el 63%). Por esta razón, la Veeduría sostiene que la asignación de $1,8 billones para 2014, de los cerca de $4 billones disponibles, es una “pretensión optimista” del Distrito.
Existen, además, proyectos que han despegado lentamente, como la construcción y adecuación de 100 colegios para implementar la jornada única. Esta promesa solamente será viable en 10 entidades educativas.
El Espectador analizó los proyectos en diferentes sectores de la administración. Estos son los principales indicadores con los cuales la gestión podrá ser evaluada en doce meses, si es que la revocatoria y la destitución que la Procuraduría le impuso al alcalde no quedan en firme en el primer semestre del año.
Seguridad y derechos humanos
La administración de la ciudad ha dicho desde 2012, cuando llegó al Palacio Liévano, que la seguridad no tendrá un enfoque exclusivamente policial, sino que este componente será tan importante como el acceso a la justicia y a derechos. Por eso, el Distrito planea la puesta en funcionamiento de 50 casa de justicia. No obstante, en el presupuesto para 2014 hay recursos para cerca de 25.
Esa focalización de recursos hacia el acceso a la justicia también estará acompañada de la construcción de dos unidades permanentes de justicia a cargo de la Policía y cinco unidades de reacción inmediata operadas por la Fiscalía. También habrá una inversión cercana a los $18 mil millones en el fortalecimiento y capacitación de los operarios de la línea de emergencias 123 y de la página seguridad en línea, que busca generar alertas aprovechando la conectividad de internet.
A última hora, en la conciliación con las bancadas del presupuesto 2014, por pedido de la oposición en el Concejo, la administración tuvo que agregar cerca de $30 mil millones al presupuesto de gastos recurrentes de Policía. Al tiempo, cerca de 2.500 uniformados entraron a reforzar el patrullaje en la ciudad a finales de diciembre. El alcalde Gustavo Petro anunció una estrategia de vigilancia en las vías arterias, ya que los atracos y las lesiones personales, que disminuyeron en 2013 y son los de más impacto en la percepción ciudadana de seguridad, se están presentando lejos de la acción del plan cuadrantes de la Policía Nacional.
Transporte y movilidad
2013 termina con un SITP que lentamente ha llegado a un 46% de implementación. Más allá de saber cuándo estarán listos los más de 10 mil buses previstos para la ciudad, Transmilenio tiene la tarea de mejorar la información y la pedagogía, para que más bogotanos se suban al sistema. Un paso al que, obviamente, debe sumar el hecho de acelerar el ingreso de los siete mil vehículos que faltan y la chatarrización de unos cinco mil buses por parte de la Secretaría de Movilidad. La empresa de transporte también debe poner a rodar en 2014 los 200 buses híbridos que no empezaron a funcionar este mes como lo había prometido.
La Secretaría de Movilidad debe poner a funcionar a finales de 2014 el sistema de bicicletas públicas. De los proyectos de cobros por congestión y parqueo en vía, aún no se sabe nada y miembros de la propia administración han dicho que están bastante crudos. Estos programas son de gran necesidad, no sólo por su impacto para reducir la congestión y desmontar el Pico y Placa, sino para recaudar ingresos para el sistema de transporte. La entidad debe definir las zonas de la ciudad en donde habrá carriles exclusivos para los buses.
En cuanto a la construcción del metro pesado, se espera que en septiembre comience el período de licitación. En el presupuesto 2014 el Distrito asignó $50.000 millones para realizar estudios adicionales.
Infancia y comedores comunitarios
La Secretaría de Integración Social debe remediar los problemas que se presentaron en el sector de alimentación (en septiembre de 2013 el concejal Juan Carlos Flórez demostró que la distribución de alimentos en 110 jardines infantiles y 17 centros de autocuidado estaba en riesgo por el incumplimiento del consorcio a cargo de la tarea). Para este proyecto se había firmado un contrato por $18.253 millones a comienzos de junio.
En relación con la construcción de jardines infantiles, la Secretaría de Integración aportará 17 nuevos, de los cuales seis ya están en proceso de adjudicación (se invirtieron $48 mil millones). Actualmente, la Secretaría ha atendido a 85.000 niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, la meta en el plan de desarrollo es atender a 270.000. Para la construcción de nuevos espacios educativos la Secretaría invertirá $99 mil millones y $5 mil millones más para la protección de niños, niñas y adolescentes. En total, la entidad cuenta con $899 mil millones para avanzar en los proyectos tanto de primera infancia como de atención a la población vulnerable.
Apuesta por los hospitales
El sector de la salud atravesó por una crisis financiera en 2013: las EPS no han pagado los $350 mil millones que le deben a la red pública hospitalaria de la ciudad, lo que ha afectado el funcionamiento de los 22 hospitales públicos. Para apaciguar la crisis, el Distrito le asignó al sector salud $2,4 billones. Sin embargo, la mayoría de esos recursos están destinados al acceso a este derecho pues, dice la administración, no tiene por qué asumir el rezago de las EPS en el pago. Según el Distrito, 14 de los 22 hospitales públicos han tenido que recortar plantas o servicios temporales.
La administración deberá ejecutar los $494 mil millones que están asignados en el presupuesto para la modernización de la infraestructura hospitalaria. Una de las apuestas más simbólicas de la administración Petro es la reapertura del Hospital San Juan de Dios. Este reto, sin embargo, no es de fácil alcance: las negociaciones con la Gobernación de Cundinamarca y la Nación se truncaron luego de que la Contraloría denunciara irregularidades en el proceso de liquidación. Pese a que abrirlo cuesta cerca de $440.000 millones, el Distrito asignó $12 mil millones para la reapertura.