El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Reversazo de Peñalosa en proyecto férreo entre Bogotá y Cundinamarca

El mandatario distrital destacó que un tren desde Facatativá, construido sin muros ni cercas, no generaría ningún problema de deterioro, como había planteado algunas horas antes.

13 de abril de 2016 - 12:19 p. m.
PUBLICIDAD

Solo siete días habían pasado después de su regreso al Palacio de Liévano, cuando Enrique Peñalosa afirmó que los trenes ligeros eran ‘‘juguetes’’ muy costosos. Tres meses después, la Gobernación de Cundinamarca anunció varios avances en temas de movilidad con el Distrito, como la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), la ampliación de la Autopista Norte a cinco carriles, la interconexión con La Calera y las Fases II y III de Transmilenio, entre otros.

A pesar de los anuncios del gobierno departamental, en cuanto a la Alcaldía de Bogotá parecía que no todo iba tan viento en popa como se pintaba. Al inicio de esta semana, Peñalosa se refirió al desarrollo del tren de cercanías, indicando en esta ocasión que el proyecto es ‘’un cáncer”, como recogió Caracol Radio, afirmando además que a dichos corredores viales se les podría dar otro uso, por ejemplo, para troncales Transmilenio.

A pesar de los reparos del Distrito sobre el proyecto, basándose en las incidencias negativas que tendría en el paisaje urbano de la ciudad, como la adecuación de un muro, las basuras o la desvalorización, este miércoles el mismo Peñalosa reversó sus planteamientos, indicando que un tren ligero desde Facatativá, construido sin muros ni cercas, y que además pueda detenerse en semáforos, no tendría incidencia alguna en los sectores aledaños a su construcción.

Tranvías que no requieren muros o cercas a los lados y que pueden incluso detenerse en semáforos, no dañan y mejoran ciudad

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias