El alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, busca a los familiares de Antonio Londoño, secretario del Consejo Municipal en 1911, año en que se cerró la urna que debía ser abierta 100 años después.
Este martes 20 de julio, en horas de la mañana, el burgomaestre abrió la urna centenaria para ver su contenido; en ella encontró varios documentos de la época que dan cuenta de las vivencias de aquellos años.
Uno de los objetos que más llamó la atención del Alcalde Mayor fue una carta que deja ver la preocupación de un hombre que hasta ese entonces le había servido al municipio 32 años. "Un nido de preocupaciones económicas y un corazón muy grande parece haber tenido el secretario del Concejo Municipal de 1911, en el momento del cierre de la urna centenaria, aquel 31 de octubre de 1911".
El secretario tenía en ese entonces 56 años (para ese entonces un adulto mayor). No tenía ahorros para poderles dejar un legado a sus hijos y a su esposa.
El texto dice:
"Una súplica: como ya para la fecha en que esto se lea habrá desaparecido el infraescrito secretario del mundo de los vivos, se permite desde ahora hacer una súplica a las personas o entidades a quienes toque en suerte abrir la urna centenaria que hoy cerramos. Y es que si en esa época existiere alguno de los hijos del suscrito, o nietos, que se halle en desgracia, sea socorrido o amparado y su memoria de este su padre o abuelo, que lleva 32 años de servicio a esta secretaría, se le procuren los medios de seguir viviendo feliz y con holgura.
Dios sabrá compensar lo que se haga por ese o esos descendientes. Mis hijos se llaman Luis Alberto, María, Anaís, Jorge y Beatriz, quienes quedarán pobres a la muerte de su padre, por haber dedicado este toda su vida al servicio del municipio sin poder hacer economías para el porvenir de sus queridos hijos. Mi amada esposa, que ha sido mi ángel en mi hogar, se llama Anaís Montes.
Concluyo lleno de esperanza esta carta que no será leída sino dentro de 99 años".
En 1911 don Antonio Londoño tenía 56 años, por lo que es de suponer que su hijo o hija mayor podrían tener para esa fecha menos de 40 años. Suponiendo que su hijo o hija menor hubieran acabado de nacer, hoy tendrían como mínimo 99 años.
Así las cosas, se puede pensar que los hijos de don Antonio ya debieron haber fallecido. Como su esposa tenía el apellido Montes, siguiendo las costumbres, sus hijos eran Luis Alberto Londoño Montes, María Londoño Montes, Anaís Londoño Montes, Jorge Londoño Montes y Beatriz Londoño Montes.
Quedan entonces sus nietos, que no habrían nacido en julio de 1911, a juzgar por el hecho de que don Antonio no los menciona por el nombre. Y hoy esos nietos podrían estar vivos y ser abuelos. En el caso de los hijos de Luis Alberto y Jorge, conservarían el apellido Londoño. Los demás, tendrían como segundo apellido Londoño.
Si usted cree ser uno de los descendientes del señor Londoño, o cree saber en dónde encontrarlos, escriba al correo mcortes@alcaldiabogota.gov.co o comuníquese al teléfono 3813000 Ext. 1240.