Mientras el alcalde Samuel Moreno defiende los avances en las obras de la fase III en la carrera Décima, el Contralor de Bogotá insiste en que hay "enormes retrasos".
Para la Contraloría Distrital es claro que el burgomaestre desconoce la dimensión de la obra debido a que "está mal informado".
La situación actual de las obras de Transmilenio parece no tener claridad. El contralor de Bogotá, Miguel Ángel Moralesrussi, asegura que el alcalde Samuel Moreno desconoce las afectaciones técnicas y financieras que implica la demolición del puente vehicular de la calle 26 con avenida Caracas.
A la Contraloría Distrital le preocupa que en ese tramo en donde se construirá la estación central, una de las obras de infraestructura más ambiciosa de la fase III de Transmilenio, faltan por adquirir 67 predios.
"Yo creo que al Alcalde no le están diciendo el verdadero alcance técnico y la afectación de esas obras intervenidas".
Así mismo, dijo estar seguro de que al Alcalde le están diciendo que la mejor opción es demoler primero el puente de la 26 con Caracas y después el de la carrera 13, en ese mismo corredor vial, para cumplir con los plazos establecidos en el contrato que se firmó desde 2008.
Moralesrussi cree que lo más conveniente es solucionar los retrasos en las obras y luego seguir con el cronograma de construcción para evitar enfrentarse a que la obra quede paralizada por varios meses por la falta de adquisición de predios.
Por su parte, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) sigue con la demolición del puente y asegura que hasta el momento ninguna obra se ha retrasado por la falta de adquisición de predios.
Según el IDU, la obra en la 26 con Caracas tardará 10 meses.