Su nombre era Jennifer Camargo y, según informó la Policía Metropolitana, tenía 20 años. Sin más datos. Seguramente era estudiante, contaba con unos padres o hermanos. También con amigos. Pero eso no lo sabemos porque su identidad ahora es una fría estadística más. Otro número en la larga lista de muertos en Bogotá, y en toda Colombia, por cuenta de los accidentes de tránsito causados por borrachos. Su muerte quedó tristemente resumida en el video de una cámara de seguridad, ampliamente difundido por algunos medios de comunicación, en el que se ve el momento en que el taxi en el que se movilizaba es arrollado por un conductor presuntamente ebrio.
Sucedió el pasado domingo a las 3:30 de la mañana. Junto a la de ella, el hombre que presuntamente se pasó el semáforo en rojo también se llevó con su imprudencia la vida del taxista, Julio Torres Bernal, de 65 años. Ahora las autoridades están a la espera del dictamen de Medicina Legal, el cual será definitivo para saber si hubo presencia o no de alcohol en el accidente que ocurrió en la carrera séptima con calle 72, al norte de la ciudad.
El hecho se presenta justo en momentos en que el Congreso de la República aprueba en último debate —el pasado jueves en plenaria de Senado— un proyecto de ley que duplica las penas para aquellos conductores que, bajo el estado de embriaguez o el efecto de las drogas, ocasionen accidentes de tránsito. La idea, de acuerdo con lo explicado por la bancada del movimiento Mira, autor de la iniciativa, es que la pena mínima sea de cuatro años sin posibilidad de excarcelamiento. Para entrar en vigencia, a esta propuesta que modifica el Artículo 110 del Código Penal Vigente sólo le falta ser sancionada por el presidente Álvaro Uribe.
Al respecto, el Comandante de la Policía Metropolitana, coronel César Augusto Pinzón, declaró estar muy preocupado, pues entre el viernes y el sábado pasados ocurrieron en la capital 803 riñas asociadas a problemas de alcohol.
Mientras tanto, las familias de Jennifer Camargo y Julio Torres se preparan para sus tristes exequias.