Este domingo a las ocho de la mañana, Jorge Andrés González, padre del menor que falleció la semana pasada tras ser atropellado por un Transmilenio en la avenida Las Américas en la estación Pradera; se suicidó al no soportar la pérdida de su hijo.
Según cuentan sus familiares, Jorge González se quitó la vida en su residencia minutos antes de una misa que se iba a celebrar para honrar a los pequeños de 12 y 14 años que murieron tras ser arrollados por un articulado.
El hecho tuvo lugar en la zona industrial en Bogotá en el barrio Cundinamarca. El hombre acabó con su vida luego de que se disparara con un arma de fuego.
Una de las hijas del señor González dijo que el pequeño Angelo era la vida de él y que por lo tanto, no soportó su muerte. El menor fue enterrado este sábado.
Los estudiantes Ángelo Andrés González y José Miguel Rojas eran del colegio Nicolás Esguerra.