La Secretaría de Ambiente, en compañía de la Alcaldía Local de Engativá y de la Policía Nacional, hizo efectiva la medida preventiva de suspensión de actividades a la industria Maderas Aborígenes, ubicada en el barrio La Granja (calle 78 con carrera 78) en la localidad de Engativá.
Las autoridades sellaron el establecimiento por no realizar un control adecuado a los olores, gases, vapores y material particulado generado en sus procesos productivos, impactos que afectaban no solo el ambiente sino la salud de los habitantes del sector.
Asimismo, los profesionales de la SDA sellaron una cámara de secado de madera, que no contaba con los permisos, estudios y pruebas requeridas para su funcionamiento.
Maderas Aborígenes tampoco presentó un plan de manejo ambiental de los residuos peligrosos, los cuales eran dispuestos sin ningún tipo de tratamiento y generan impactos negativos al ambiente.
Además de la suspensión de actividades, la Secretaría de Ambiente abrirá el respectivo proceso sancionatorio ambiental contra Maderas Aborígenes, que le podría acarrear multas diarias de hasta 5 mil salarios mínimos mensuales legales vigentes, es decir hasta $2.947 millones.
“Los sellos impuestos por las autoridades evitarán que este establecimiento continúe ejerciendo labores que afecten el aire y la salud de los bogotanos. Las emisiones generadas por esta industria contribuyen al problema de la lluvia ácida, y causan efectos negativos tanto en la salud de las personas como en la vegetación”, apuntó Néstor García, secretario de Ambiente.
La medida impuesta será levantada cuando se compruebe que se han tomado todos los controles requeridos por la Secretaría de Ambiente para el óptimo funcionamiento de la industria.