La relación entre los estudiantes de la Universidad Distrital y la Alcaldía no ha sido fácil. Desde que Enrique Peñalosa regresó al Palacio de Liévano, los universitarios han salido a las calles de la ciudad en tres ocasiones, por distintos motivos. Los principales reparos que han hechos los miembros de la comunidad educativa son por el proceso de elección del rector de la Universidad, los retrasos que ha tenido el trámite de una reforma al estatuto general de la institución y las demoras en la entrega de credenciales de los representantes estudiantiles ante los directivos.
Después vino otra polémica. Desde la oposición a la administración Peñalosa, aseguraron que el Plan de Desarrollo del mandatario distrital contemplaba una reducción de 10.000 cupos para la educación superior en la ciudad, decisión que no cayó bien entre los estudiantes de la Universidad Distrital y del Sena, que serían los principales afectados.
Y aunque sí se presentó una reducción en el planteamiento, realmente se estaban aumentando los cupos, pues los 25.000 cupos que propone el Distrito (ya no 35.000), significaban un aumento de más de 21.000 cupos, respecto a los 3.960 que planteaba la anterior administración. Ante esto, la secretaria de Educación de Bogotá, María Victoria Angulo, manifestó que están garantizados tanto los cupos como los recursos el adecuado funcionamiento de la Universidad Distrital.
“Estamos en procura de acompañar todo el proceso de acreditación, de dotación y de entrada en funcionamiento de las dos nuevas sedes en Bosa y Ciudad Bolívar, las cuales aportarán más de 8 mil cupos a la meta que nos hemos fijado de los 35 mil cupos en educación superior”, indicó la funcionaria, quien agregó sobre los reparos de los estudiantes que actualmente están en el proceso de designación del rector.
Finalmente, Angulo aseguró que la Universidad Distrital es un socio y un aliado importante para el Distrito, e indicó que se le dará gran importancia dentro del Plan de Desarrollo de la ciudad.