El concejal Javier Palacio Mejía manifestó su rechazo por el préstamo del estadio El Campín para el concierto de Paul McCartney. Recordó la advertencia fiscal hecha por la Contraloría en la que se asegura que se podrían incurrir en un posible detrimento patrimonial por cerca de 2.000 millones de pesos de llegar a presentarse daños en la gramilla.
Según la Contraloría, la advertencia fiscal es por el posible detrimento patrimonial en cuantía de $1.945 millones ante el riesgo que asume la administración de prestar el estadio El Campín para el concierto programado para este jueves 19 de abril sin contar de manera preventiva con las medidas administrativas técnicas y jurídicas que blinden de forma efectiva los posibles daños que se causen por un uso inadecuado.
El contralor de Bogotá, Diego Ardila Medina, envió una advertencia fiscal al alcalde Gustavo Petro, a finales de marzo, en donde deja en claro que el organismo de control no se opone a que se realice el concierto que se tiene programado de Paul Mccartney, ni ningún otro concierto por ahora; sin embargo, le solicita adoptar todas las medidas jurídicas, técnicas y administrativas para la realización del evento.
Para la Contraloría Distrital las razones encontradas ameritan la advertencia fiscal, ya que durante el periodo 2006-2011, para la recuperación, mantenimiento y adecuación de la gramilla del estadio se invirtieron, de manera específica, la suma de $1.945.981.036, valor que podría constituirse en detrimento patrimonial de no adoptarse por parte de la administración distrital todas las medidas previas y pertinentes.
«Resulta preocupante que la Administración Distrital haya dado vía libre al citado concierto sin contar para ello con los resultados técnicos que permitan evaluar los impactos que generen dichos espectáculos públicos de las artes escénicas sobre la gramilla del estadio», dice la advertencia.
Para el concejal Palacio, las pólizas de seguro se perderían por prestar el estadio para un evento que no es deportivo.