Durante un foro organizado por la Cámara Colombiana de Construcción, Camacol, que tenía como fin analizar los avances la descontaminación del río Bogotá, se evidenciaron los adelantos y planteamientos de las diferentes entidades territoriales y nacionales en el proyecto.
Para cumplir con en el fallo del Consejo de Estado sobre la descontaminación del río, se ha hecho una inversión de $ 7,3 billones de pesos, de los que 5,4 están siendo orientados a saneamiento básico. Los trabajos que se realizarán son los contemplados en el Plan de Ordenamiento y Manejo de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá, Pomca, obras que ya se encuentran en ejecución.
Acosta Pulido, director del Fondo para las Inversiones Ambientales en la Cuenca del Río Bogotá, FIAB, de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, manifestó que “se trata de unir esfuerzos para contribuir al logro del saneamiento ambiental del Río en el marco del megaproyecto Río Bogotá”. Además, explicó las herramientas que están siendo utilizadas para lograr la meta de que en 2018 la calidad del agua del Río sea de nivel 4, para que pueda ser utilizada con fines agrícolas y pecuarios. Hoy en día, el agua del afluente llega en su tramo más crítico al grado 8, el más alto de contaminación.
A su turno, la Secretaria de Ambiente de Cundinamarca, Marcela Orduz, indicó que desde la Administración Departamental se trabaja en la articulación de los planes con las realidades del territorio. “Trabajamos en los planes de adaptación al cambio climático resaltando las potencialidades de cada municipio y de las comunidades. Queremos avanzar en el ordenamiento del territorio para avanzar en el cumplimiento del fallo de la sentencia que ordena la recuperación del río Bogotá que traerá enormes beneficios para toda la población cundinamarquesa”, aseguró Orduz.
Según informó Camacol, en el foro se advirtió que para lograr los objetivos, se deben desarrollar simultáneamente cuatro proyectos. El primero está relacionado con los sistemas de alcantarillado y recolección de aguas residuales, por lo que todos los municipios que conforman la cuenca del Río Bogotá, deben tener funcionando estos sistemas en tres años. El segundo es la reducción de la carga contaminante, donde tiene un papel importante la producción industrial. El tercero, tiene que ver con la adecuación hidráulica de la cuenca y la recuperación ambiental del Río. Por último, deberá existir un sistema de tratamiento que competerá a las curtiembres y la actividad minera.