Según los primeros indicios, todo se debió a un “ajuste de cuentas”, como lo dedujo la misma institución. Los hechos sucedieron a las cinco de la mañana, cuando una camioneta Ford parqueó a la altura de la citada calle y encendió las luces estacionarias. A los pocos minutos, una ráfaga de disparos, proveniente de armas sin identificar que portaban dos sujetos recién apeados de un taxi, acabó con la vida de las víctimas, que estaban en el interior del carro.
La Policía confirmó que uno de los muertos era empresario del sector de las tractocmulas y tenía antecedentes en el tráfico de estupefacientes, y el otro, su conductor. El caso fue remitido al Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía en horas de la tarde, que comenzó de inmediato a realizar las investigaciones correspondientes.