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Tercer mes de paros en el Metro de Bogotá: trabajadores exigen pagos en la Primero de Mayo

Tras los incidentes de febrero y marzo, una nueva jornada de protestas por salarios afectó hoy la operación de TransMilenio en el sur.

06 de abril de 2026 - 02:26 p. m.
Obras del Metro de Bogotá, a la altura de la Av. Caracas entre calles 26 y 28.
Foto: Óscar Pérez
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Bogotá despertó este lunes 6 de abril con un nuevo capítulo de parálisis en su obra bandera. El bloqueo de la avenida Primero de Mayo, que afectó a más de 20.000 usuarios de TransMilenio, fue protagonizado por decenas de trabajadores de los subcontratistas Inacar y Gragontec, quienes denuncian retrasos en sus quincenas y horas extras. Lo que para la Alcaldía es un “incidente de terceros”, para la ciudad es ya un patrón que preocupa: es el tercer mes consecutivo en que la falta de pagos detiene los frentes de obra.

La protesta de hoy se suma a los bloqueos de febrero en el patio taller (por deudas de la firma Icmec) y los bloqueos en la avenida Caracas el pasado 6 de marzo. A pesar de que el Concesionario Metro Línea 1 (ML1) insiste en que realiza un “seguimiento constante”, las protestas recientes advierten un panora,a en el que los trabajadores deben acudir a las vías de hecho para que el dinero de sus nóminas aparezca.

¿Qué dice la Empresa Metro?

En un comunicado emitido hacia el mediodía, ML1 se desmarcó de la responsabilidad directa, señalando que los pagos a los obreros corresponden exclusivamente a las empresas subcontratadas. Según el concesionario, sus propios desembolsos hacia los contratistas están sujetos a un “estricto control de calidad”, sin embargo el trabajador sigue siendo el eslabón más débil del contrato.

El alcalde Carlos Fernando Galán, aunque validó el derecho a la protesta, enfatizó que la prioridad es que “la obra avance”. Sin embargo, el avance se ve comprometido cada vez que un frente de obra se detiene por falta de garantías laborales básicas.

Cronología de una crisis sostenida:

El reto de la interventoría

La recurrencia de estos paros pone bajo la lupa no solo a los subcontratistas, sino a la capacidad de la Interventoría y de la propia Empresa Metro de Bogotá (EMB) para vigilar la solvencia y el cumplimiento de los cronogramas de pagos de quienes ejecutan el proyecto. Entre tanto, de seguir los problemas, las obras de la Línea 1 podrían seguir teniendo demoras por las protestas legítimas de queines se niegan a trabajar mientras no les cumplan con lo más básico.

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