No sólo las calles de Bogotá son una pista de obstáculos, en algunos andenes de la ciudad hay verdaderas trampas mortales de hasta cuatro metros de profundidad. Las alcantarillas destapadas en plenas vías peatonales se han convertido en el dolor de cabeza de los ciudadanos.
En uno de los corredores más importantes de la ciudad como lo es la carrera Séptima, en pleno centro de la ciudad, a la altura de la calle 22 en solo una cuadra y en menos de tres metros de distancia hay dos alcantarillas sin tapa. Una está localizada en la calle 22 #7 – 08 y la otra en la calle 22 #7 – 12.
Según Karen, una joven que trabaja en un almacén ubicado justo al frente de las alcantarillas destapadas, las tapas se las robaron hace más de un mes.
A la vuelta de esa cuadra, por la calle 21 con carrera Sexta, hay otra alcantarilla sin tapa que se encuentra desde hace 20 días cubierta por tablas y ladrillos. Doña María, una vendedora ambulante que trabaja en ese punto desde hace más de 15 años, asegura que es frecuente el robo de tapas. En compañía de Pedro, otro comerciante de la zona, pusieron piedras y láminas de madera para evitar que la gente se caiga al hueco.
En el Parque de los Periodistas, por el eje ambiental, también hay otras dos alcantarillas sin tapa en la misma cuadra. Según la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), esas tapas ya fueron instaladas.
De acuerdo a información suministrada por el Acueducto, la entidad tarda 48 horas en instalar las tapas una vez reciben la denuncia de la ciudadanía; sin embargo, la ciudadanía dice otra cosa, pues unos aseguran que pasa hasta un mes y las entidades no solucionan el problema.
Otro punto en donde se registra el mismo problema, es en la Autopista Norte entre las calles 170 y 183. En esa zona es común el robo de tapas de alcantarilla y las entidades, como el Acueducto y Codensa las instalan, pero al cabo de unos días vuelve y sucede lo mismo, los ladrones se las llevan, perjudicando de esta forma a los conductores que a diario transitan por ese importante corredor vial.
El Acueducto asegura que desde el año 2006 se han venido instalando alcantarillas en material reciclado con el fin de disminuir los hurtos, debido a que para los ladrones resulta atractivo robarse las tapas por el cobre y el hierro.
Antes de que el Acueducto comenzará a hacer el cambio a material reciclado se robaban unas 5.000 tapas de alcantarilla al año. En lo que va corrido de 2011 se ha reportado el hurto de 292.
Las localidades en donde se presentan más robos son: Kennedy, Bosa, Santafé y Engativá.