El concejal de Bogotá, Carlos Vicente de Roux, dijo que no está de acuerdo con que el Distrito invierta tanto dinero en la construcción del tren de cercanías porque según él, el corredor férreo por donde circularía el sistema no coincide con la demanda.
El cabildante dice que Transmilenio invirtió 1.500 millones de dólares en las dos primeras fases y pudo costear el capital de infraestructura porque diariamente se movilizan 1,4 millones de pasajeros; pero en el caso del tren de cercanías en inicio se transportarían 160 mil usuarios y lentamente se llegaría a los 300 mil.
“El tren de cercanías es un lujo que Bogotá no se puede dar, es mejor invertir en el Metro” agregó de Roux.
Con respecto a la construcción del Metro dijo que le preocupa que al Distrito “se le vaya la mano” y quiera aumentar la dimensión de este transporte; pues teniendo como base otras ciudades, por ejemplo, Santiago de Chile y Sao Paulo (Brasil) la demanda del Metro cubre el 98% y 85% de los gastos de combustible y mantenimiento, pero no costea el dinero invertido en la construcción del mismo.
“El Metro mejoraría en un gran porcentaje la movilidad por la carrera Séptima si fuera subterráneo, además que no afectaría el medio ambiente como si lo hacen los más de 6.000 buses que transitan por este corredor, que son verdaderas chimeneas rodantes” señaló.
Así mismo, de Roux señaló que la fase III de Transmilenio, la cual atravesará la calle 26, no va a dar ingresos, y que por el contrario va a dejar en deuda a la Administración Distrital, puesto que el sistema transportaría a unos 8.000 ó 10.000 pasajeros que “no son ni la quinta parte de los usuarios que se movilizan por la Avenida Caracas”.