Néstor Rojas, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional, cree que fue un error cambiar el nombre del Día sin Carro al de Día del Aire Limpio y recordó que la principal fuente de material particulado en la ciudad no son los carros particulares sino los buses, busetas y camiones que ruedan por las calles con un motor diesel.
“El Día sin Carro surgió como una forma de pedagogía sobre la manera en que la gente se moviliza en las ciudades, es una oportunidad para reflexionar sobre alternativas de movilidad cuando no existe la opción de contar con un automóvil para desplazarse, la reflexión ambiental era más bien secundaria”, explicó Rojas a Unimedios, la agencia de noticias de la Universidad Nacional.
Un estudio de la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá y la Universidad de los Andes en 2008 estableció que los cerca de 1.2 millones de carros que existen en Bogotá emiten más de 4.8 toneladas de CO2 a la atmósfera. El docente explicó que los carros privados además de CO2, emiten monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles, mientras que buses, camiones, busetas, con motor diesel, emiten más material particulado, comúnmente denominado “hollín”.
En Bogotá, los registros de la Red de Calidad de Aire demuestran que el problema de la ciudad no es por los gases que emiten los carros particulares sino por las altas concentraciones material particulado. La concentración promedio de material particulado en Bogotá está alrededor de los 60 microgramos por metro cúbico de aire. Esa concentración está justo en el límite de la norma colombiana de calidad de aire. La resolución 601 de 2006 establece que el límite máximo para 2011 es de 50 microgramos por metro cúbico. Pero esto es sólo un promedio. Cuando se miran estaciones particulares en zonas como el occidente de la ciudad las concentraciones pueden llegar a 75 o 80 microgramos.
La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es un poco más severa. El organismo recomienda que la concentración de material particulado sea máximo de 20 microgramos por metro cúbico en un promedio de un año. Eso es algo que solo cumplen algunas ciudades muy limpias. Entre ellas Curitiva en Brasil, donde el promedio es de 11 microgramos. En términos de salud, es el material particulado el que está más estrechamente relacionado con enfermedades.
Otro académico que se sumó a las críticas contra el enfoque que se está dando por parte de la Administración Distrital a la jornada pedagógica fue el ingeniero químico Marcelo Riveros Rojas. “Muchos días sin carro no alivian la contaminación”, comentó el docente, “la idea es culturizar a la gente, concientizar a los ciudadanos de que las fuentes móviles, los autos, son foco de contaminación atmosférica”.
Por su parte, el ingeniero químico Marcelo Riveros Rojas manifestó que muchos días sin carro no alivian la contaminación. “La idea es culturizar a la gente, concientizar a los ciudadanos de que las fuentes móviles (automotores) son foco de contaminación atmosférica”. Aunque reconoció las bondades de la medida, añadió: “Comparemos el día sin carro y el día sin buses y nos llevaría una sorpresa”.