Miles de trabajadores marcharon ayer en el Día Internacional del Trabajo, una tradición que sirve para rendir homenaje a los llamados Mártires de Chicago, grupo de sindicalistas anarquistas ejecutados en 1886. Se calcula que marcharon alrededor de 50 mil personas en todo el país. Las ciudades donde más se movilizaron fueron Bogotá, Medellín, Armenia, Cali, Barranquilla, Santander, Cartagena y Manizales. De acuerdo con el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, las marchas fueron en su mayoría pacíficas, pese a que en varios puntos hubo algunos enfrentamientos con la Policía y algunos daños a establecimientos.
El objetivo de las centrales obreras, de acuerdo con Tarsicio Rivera, director del Departamento de Educación de la CUT, fue unificar la voz de las peticiones sobre derechos laborales, como lo han hecho siempre, pero esta vez, además, quisieron manifestar su apoyo al proceso de paz y su oposición al Plan Nacional de Desarrollo, que debe aprobarse la próxima semana en el Congreso y, para ellos, no refleja sus reivindicaciones ni las propuestas que hicieron en materia de salud, educación y justicia. En estos tres puntos los trabajadores también han presentado pliegos de peticiones en cuya negociación esperan que el presidente Juan Manuel Santos se ponga al frente.
Luz Mary González, vicepresidenta de la mujer trabajadora en la Confederación de Trabajadores de Colombia, agregó: “exigimos una política pública de trabajo decente y por eso rechazamos las propuestas de la OCDE, que nos tienen bastante preocupados, de igualar la edad de jubilación para mujeres y hombres en 65 años. No pueden comparar la calidad de vida de nosotros los latinoamericanos con la de los europeos”.
Punto aparte mereció el apoyo a los maestros, pues los marchantes hicieron énfasis en la necesidad de que la negociación entre Gobierno y Fecode tenga una salida, luego de dos semanas de paro de unos 300 mil maestros que reclaman una nivelación salarial. También se escucharon airados reclamos contra las positivas cifras que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) presentó el miércoles, por considerarlas “amañadas” y engañosas”. A su turno, el presidente Juan Manuel Santos les respondió a todas las centrales obreras diciendo que el Gobierno cree en los derechos de los trabajadores y los quiere fortalecer. “Tenemos que trabajar juntos para que el ponqué siga creciendo. En lugar de la confrontación, siempre es mejor la concertación”, dijo.