A pesar de que desde hace 14 días la Comisión Reguladora de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) dio vía libre al proceso, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) aún no arranca la licitación para la recolección, el barrido y la limpieza de los residuos sólidos de las calles. Un negocio de $2,5 billones que está en manos de cuatro empresas operadoras (las firmas Atesa, Aseo Capital, Lime y Ciudad Limpia), cuyos contratos vencieron el pasado 15 de septiembre y, sin embargo, fueron prorrogados hasta el próximo 15 de junio.
La Uaesp recibió por parte de la CRA la autorización para que se mantengan las Áreas de Servicio Exclusivo (Ases) en las que se divide la ciudad para la prestación del servicio y tendría que dar inicio al proceso pronto, si es que quiere evitar una nueva prórroga a los operadores.
Pero por ahora en la Unidad no se vislumbra el comienzo de la licitación, aunque esa versión no fue confirmada por la directora de la entidad, Miriam Martínez, con quien no fue posible comunicarse ayer.
En ese sentido, el concejal Celio Nieves criticó lo que llama “síndrome de prorroguitis” en la Uaesp, que ya se dio en años anteriores en la licitación para la operación del Relleno Sanitario Doña Juana, y que significa un beneficio a los contratistas que “no necesariamente se ve reflejado en la tarifa que pagan los bogotanos por ese servicio”.
Más allá, Nieves cuestionó que la primera prórroga se haya dado, a pesar de que hace más de un año el Concejo le sugirió a la Uaesp pedir la autorización de las Ases a la CRA, de manera que la licitación se surtiera a tiempo y sin necesidad de extender la vigencia de los contratos actuales. “Ahora estamos ad portas de una nueva prórroga”, añadió.
En el mismo sentido, el cabildante Carlos Vicente de Roux aseguró que la prórroga deja pérdidas a los usuarios del servicio del orden de los $20 mil millones, aproximadamente. Esto porque cuando se celebraron los contratos con los actuales concesionarios, la CRA autorizaba una tarifa que se redujo posteriormente, gracias a una resolución, pero este nuevo precio no entra en vigencia mientras no se firmen nuevos contratos. “El esquema de prórrogas aplaza en el tiempo la entrada en vigencia de las nuevas tarifas”.
El año pasado, De Roux envió un derecho de petición a la directora de la Unidad preguntándole si negociaría con los cuatro concesionarios el precio del servicio aplicable durante la prórroga y, de ser así, si incluiría dentro de esos propósitos la reducción del mismo.
Ni estos ni otros interrogantes pudieron ser respondidos ayer por la entidad.
La licitación de recolección, barrido y limpieza se hará para escoger a las empresas que prestarán el servicio de aseo en los próximos siete años en la ciudad.