Los vendedores de maíz en la Plaza de Bolívar mostraron su inconformismo en la mañana de este martes con las medidas adoptadas por el Distrito para evitar la venta de estos granos, ante un inconveniente que se presentó con uno de los maiceros que no portaba el chaleco que los identifica en la zona.
Lea: El plan para acabar la venta de maíz y la sobrepoblación de palomas en la Plaza de Bolívar
Sus quejas se centraban en dos aspectos. El primero tiene que ver con que esta es una labor que se realiza en el centro de la ciudad desde hace varias décadas por lo que es un trabajo que se ha heredado entre familias; por el otro lado, está el temor de los maiceros por la forma en que se remplazará su trabajo pues, aunque la promesa es que se les asignará una caseta antes de acabar el año, creen que esta medida los puede afectar más que beneficiar.
Lea: Sobrepoblación de palomas en la Plaza de Bolívar, una consecuencia de alimentarlas
Ante esto y otras quejas que se han presentado por la posible desaparición de las palomas, el Distrito informó que las medidas que se han tomado y se tomarán en el centro hacen parte de un proyecto para enfrentar la sobrepoblación de palomas y no para acabarlas.
Según la directora del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, Clara Lucía Sandoval, “estamos adelantando una campaña educativa para que los ciudadanos entiendan que no debemos alimentar a las palomas, porque esto, las está afectando. También vamos a hacer una intervención médica veterinaria en las palomas para controlar la sobrepoblación”.
Así mismo, la directora del Instituto Para la Economía Social (IPES), Gladys Valero, informó que la entidad adelanta diferentes acciones para reubicar a los 14 maiceros identificados en la Plaza de Bolívar en otros oficios. “Ya 8 de estos vendedores, que son mayores de 60 años, se encuentran en proceso para incorporarse a proyecto social para vender diferentes productos comestibles dentro de empresas públicas y privadas”.
Lea también: ¿Qué alternativas hay para controlar reproducción de palomas en Bogotá?
En trámite de entregarles casetas en el centro de la ciudad, se encuentran otros cinco maiceros, quienes además entrarán dentro de un plan integral en el que se les dará formación a sus hijos para que aspiren a un trabajo formal.
Por último, la Policía implementó un grupo especial en la zona para recuperar el espacio público, mientras que el Instituto de Protección Animal ha realizado actividades de concientización con las personas que visitan la zona.
Las medidas se toman tras conocerse un estudio en el que se determinó que el 40 % de las aplomas están enfermas con parásitos, internos y externos, y viruela, que pueden significar una amenaza para las personas que transitan la Plaza de Bolívar. Así mismos se identificó que los fines de semana pueden encontrarse hasta 3.500 palomas en el lugar y que la mayoría de estas pierden su instinto animal para buscar comida al encontrarla con facilidad en manos de quienes reparten maíz en el centro.
“Hay palomas que hacen nidos con pelo, polisombra, cables… Otras pican las bolsas de basura, ya no están comiendo lo que deberían comer como semillas e insectos, sino, por el contrario, están comiendo desperdicios que se dejan en este sitio”, manifestó Sandoval.