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Veeduría ciudadana vigilará contrataciones de Doña Juana

Las universidades Nacional, Javeriana y Los Andes controlarán las megalicitaciones del relleno sanitario.

09 de octubre de 2009 - 12:27 p. m.
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El pasado 8 de octubre se creó una veeduría ciudadana conformada por las federaciones  Nacional de Consumidores y Comunal de Bogotá, la Asociación de Ingeniería Sanitaria y Ambiental, Transparencia por Colombia y las universidades Nacional, Javeriana y de Los Andes.

A la reunión de constitución de la veeduría asistieron  la Oficina del Zar Anticorrupción y los concejales, Ángela Benedetti, Antonio Sanguino, Carlos Vicente de Roux, Carlos Fernando Galán y Javier Lastra.

Este ejercicio ciudadano hará seguimiento y análisis a los procesos de contratación que desarrolla la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, UAESP, para la operación del relleno en mención y la recolección de residuos sólidos en la ciudad.

La veeduría comenzó su trabajo llamando la atención sobre “tres señales de alarma” en las licitaciones de los residuos sólidos.

La primera es que la operación de Doña Juana le ha sido entregada, mediante convenio interadministrativo, a la empresa pública distrital Aguas de Bogotá, que carece de experiencia y de personal para manejar el relleno y cuya situación financiera es precaria. En consecuencia, según los llamados Quíntuples, existiría el riesgo de que dicha empresa terminara subcontratando a Proactiva. En ese caso, se configuraría una prórroga contractual disfrazada con esta última empresa, que vendría a ser la quinta prolongación de la concesión en su favor. Sin embargo, el pasado jueves, cuando terminó su contrato de operación del relleno, la multinacional Proactiva informó que no tendría nada que ver con el trabajo del nuevo operador y que, por el contrario, su meta próxima es prepararse para licitar.

La segunda advertencia se refiere a que en dos meses exactos quedará saturada la capacidad de recepción de residuos del Relleno Doña Juana, si no se repara el dique que se derrumbó recientemente. La reparación es de responsabilidad de Proactiva, pero por la incapacidad que ha mostrado el Distrito para hacerle cumplir sus obligaciones es posible que la tarea no se cumpla en ese plazo.

Y por último, aún no arranca la preparación de la licitación de la recolección, barrido y limpieza de residuos sólidos, que servirá para escoger a las empresas que reemplazarán a los cuatro concesionarios que se reparten la ciudad. “Los contratos vigentes terminan a mediados de 2010. Si se demora la licitación posiblemente se recurrirá, como se hizo con el Relleno Doña Juana, a una “prorroguitis” favorable para los concesionarios pero nociva para Bogotá”, afirmaron los concejales.

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