Para lograrlo es necesario desarrollar nuevas herramientas de planeación urbano-regionales para identificar e implementar estrategias de desarrollo conjunto lo suficientemente robustas para resistir diversas condiciones climáticas futuras. El Plan Regional Integrado de Cambio Climático para la Región Capital Bogotá-Cundinamarca (Pricc) debe seguir avanzando con estrategias y planes de inversión en respuesta al cambio climático con el fin de impulsar opciones de desarrollo lo suficientemente resistentes a las condiciones climáticas futuras. Todos los candidatos a la Alcaldía de Bogotá deberían ampliar sus estrategias frente a la próxima ola invernal y frente a las sequías que se sucederán con el fenómeno de ‘El Niño’ en la capital. Una política de manejo integral de aguas lluvias podría ser la base para enfrentar el exceso y la escasez del agua en períodos de eventos extremos, y reforzar las opciones de ahorro de agua potable donde no se necesita. También es necesario reforzar el diálogo entre entidades nacionales y distritales (el nuevo Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el de Vivienda, el Ideam y los ministerios que ejecutan proyectos que afectan la vulnerabilidad de los ecosistemas bogotanos). *Consultora en Planificación y Ordenamiento Ambiental Territorial