Juan Francisco Lanao conoció a su mamá, Gloria Anzola, 34 años después. Era una abogada que parqueó su carro en el sótano del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985, cuando la guerrilla del M-19 inició la toma de ese edificio. Ella murió y su cuerpo desapareció. Juan, quien tenía 2 años cuando ocurrió este hecho, se dedicó a su búsqueda. A mediados de septiembre, Medicina Legal le pidió que reconociera los restos. Sí, era su madre, y por fin la había podido conocer.