¿Cómo disminuir el riesgo de violencia de género? ¿cómo atender la inseguridad callejera que viven las mujeres? ¿cómo monitorear las denuncias de mujeres en todo el país? ¿cómo garantizar el acceso igualitario de las mujeres a puestos de trabajo? ¿cómo cerrar las brechas económicas entre hombres y mujeres? Esas son algunas de las preguntas que las autoridades nacionales, departamentales y municipales tienen el deber de plantearse al momento de implementar cualquier acción, proyecto o política. Desde el 25 de mayo de 2019 con la Ley 1955, el gobierno colombiano tiene la obligación de planear sus presupuestos públicos con enfoque de género.
Eso significa que todas las gobernaciones, alcaldías, ministerios y dependencias públicas del país, al momento de organizar los presupuestos públicos para sus proyectos anuales, deben destinar una parte de los recursos a solucionar problemáticas cotidianas que viven las mujeres en Colombia, como el acceso al trabajo, la seguridad, el acceso a la salud y a la educación, entre otros derechos. La embajada de Canadá y ONU Mujeres han sido dos grandes impulsores de esta metodología, explicando que la presupuestación de género no es un método que busque dividir a hombres y mujeres en términos de los recursos asignados, sino que más bien busca integrarlos aplicando enfoque diferencial, para que se entiendan las necesidades particulares de cada uno.
Como dice en un informe de ONU Mujeres titulado ‘Experiencias internacionales en la elaboración de presupuestos públicos con perspectiva de género’, la importancia de este método radica en que “son un instrumento fundamental de la política pública para avanzar hacia la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres. Son también un indicador del compromiso gubernamental con los derechos de las mujeres y la igualdad de género, en los tres órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal; y son una de las estrategias más eficaces para acelerar el paso y transitar hacia sociedades más igualitarias y con mayores niveles de bienestar”.
Los presupuestos con enfoque de género tienen sus inicios en 1984, cuando se habló por primera vez del tema en una experiencia australiana, que luego fue replicada en la Cuarta Conferencia de Beijing en 1995. Actualmente, más de 90 países del mundo planean sus presupuestos públicos pensando en las necesidades de las mujeres, entre otras cosas, como un camino para alcanzar la igualdad de género, que es el quinto postulado de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS – 2030) de la ONU.
*Este contenido periodístico fue producido en alianza con la Embajada de Canadá.