Cañamomo y Lomaprieta es un pequeño resguardo que pertenece a los indígenas del occidente de Caldas desde 1627. Su comunidad ha luchado durante siglos para defender este territorio de la usurpación que han hecho colonos y grandes terratenientes. En marzo de este año fueron reconocidos como un Territorio de Vida, por sus esfuerzos en la conservación del medioambiente. Creen que este reconocimiento es una pequeña victoria en la larga tradición de lucha y defensa de su territorio.