La Puerta de Oro de Colombia, tras la renuncia de Costa Rica a organizar los juegos, albergó a 1.540 deportistas (244 colombianos) de 13 naciones, entre las cuales hicieron su debut República Dominicana, Curazao (Antillas Holandesas) y Trinidad y Tobago. Nuestro país llevó a las pistas 40 atletas (Cecilia Navarrete fue la única mujer en esta disciplina).
Originalmente esta justa estaba programada para diciembre de 1942, pero la conflagración mundial obligó a su aplazamiento. Los juegos le costaron al país $1’300.000, hasta ese momento la suma más alta invertida por Colombia en toda su historia deportiva. Por concepto de taquillas apenas se recaudaron $180.000. La preparación de los atletas colombianos se calculó en $670 per cápita, cifra que contrastaba con la inversión de $1.800 para cada atleta mexicano o cubano. Para 2018 se calcula que el país invertirá en infraestructura deportiva US$619 millones.
El bogotano Jorge Nova, con 35 años de edad, fue el atleta más veterano de la delegación colombiana y se ubicó en el quinto lugar de la media maratón. En los 10.000 metros planos fue séptimo. Guillermo Falkonert, cuarto (entre 17 participantes) en lanzamiento de jabalina, y Rafael Cotes, quinto en pentatlón (con 3.022 puntos), fueron los más destacados por los nuestros.
En el medallero general, Cuba dominó con 78 preseas (29-26-23), seguidos muy de cerca por los mexicanos (26-22-28). La actuación de Colombia, que terminó en el sexto lugar (5-8-3) con primeros puestos en fútbol, béisbol, golf y natación, fue calificada de decepcionante.