Conmocionados se encuentran los habitantes del municipio de Soledad (Atlántico) debido a una supuesta banda delincuencial que estaría raptando menores en varias instituciones educativas de la población.
Aunque el hecho ha sido desmentido por las autoridades, el rumor ha generado una histeria colectiva que ha obligado a los padres de familia a intensificar las medidas de seguridad e incluso, a restringir la actividad de los menores.
De acuerdo con los habitantes, se trata de una organización delincuencial que estaría secuestrando a los menores en las afueras de los colegios para extraerles los órganos, un rumor que ha circulado en las redes sociales y cuya veracidad ha sido descartada en otras ciudades y países.
“Es cierto, se están robando a los niños para sacarles los órganos. Yo le dije a mi hija que buscara en Facebook y allí están las fotos”, manifestó al diario El Heraldo Aida Vásquez, madre de tres jóvenes del megacolegio del barrio Villa Sol, quien asegura que no se trata de un falso temor.
El hecho ha tenido eco en sectores como La Candelaria y La Central, así como en los colegios Bicentenario y Liceo Metropolitano Teresa de Jesús, donde las directivas han tenido que coordinar reuniones con los padres de familia para aclarar la situación y desmentir el rumor.
“Sí hay que tener cuidado con nuestros niños, pero es una noticia falsa. Aquí en la institución estamos pendientes de esto con la colaboración de la Policía, los mismos docentes estamos desarrollando programas de prevención”, indicó Adriano Orozco, rector del Liceo Metropolitano, quien hizo un llamado para que en los hogares se haga un buen uso de las redes sociales.
En este contexto, las autoridades locales optaron por crear una comisión integrada por la Policía y la Fiscalía para investigar el origen del rumor, mientras reiteran que se trata de una información falsa.
“Ya se abrió incluso una noticia criminal que es el primer paso para investigar este tema, que hay que aclarar que es completamente falso”, declaró el general José Vicente Segura, comandante de la Policía Metropolitana de Barraquilla.
Entretanto, María Amarís, socióloga experta en temas de familia, sostuvo que el pánico que se ha extendido entre la comunidad tendría origen en una broma propagada a través de internet, generando una histeria colectiva.
“Con el paso de los días este tipo de situaciones produce una cierta incertidumbre social, como lo que uno llama el teléfono roto, porque la gente le va agregando algo al mensaje que le pasó tal persona”, explicó Amarís.