Por tierra y a pie, Cundinamarca permite ser disfrutado en majestuosos espacios donde comodidad, naturaleza y lujo se unen para formar destinos con un grado de elegancia particular, propia de los lugares donde el sol, aguas termales, ríos, cascadas, lagunas, animales y bosques son los principales atractivos.
Este departamento de Colombia es la viva muestra de que el mar no es la única fuente natural en cuyos alrededores se puede disfrutar de espacios acogedores, una tranquilidad que parece de sueños y escenarios donde el buen gusto inunda la infraestructura.
Tomando como centro a Bogotá, un primer lugar para visitar es la Catedral de Sal en Zipaquirá, que a sólo 40 minutos permite ver una estructura religiosa subterránea única en el mundo, construida en el interior de las minas de sal del municipio.
El recorrido puede continuar hacia Choachi donde se encuentran las Termales Santa Mónica, un exclusivo lugar donde el agua caliente que brota de la tierra tiene un efecto medicinal para problemas respiratorios, molestias cutáneas, ginecológicas y gástricas, secuelas de traumatismos, recuperación de fatiga muscular, afecciones reumáticas, neuralgias.
En el lugar se comparten las aguas termales gracias a variadas piscinas y jacuzzis, en medio de un imponente marco natural, que se complementa con un spa, senderos ecológicos, aeróbicos, canchas múltiples, cancha de voleiplaya y juegos de mesa.
Otro lugar al que se puede llegar por el norte de Bogotá o por la vía a La Calera es Guasca, en cuya jurisdicción se encuentran las Lagunas de Siecha, un complejo de tres espejos naturales de agua que hacen parte del Parque Nacional Natural Chingaza. Aquí se puede visitar el Club de Pesca Deportiva Lagos de Siecha, donde la práctica de esta disciplina se acompaña con caminatas ecológicas, cabalgatas, camping, ecoturismo y talleres al aire libre.
En la ruta de la tierra caliente más visitada por los capitalinos se encuentran tres hoteles que se distinguen por su elegancia. Estos son Chinauta Resort, Tocarema y Peñalisa. El primero cuenta con salones de convenciones, parque acuático (toboganes, piscinas para adultos, niños y de olas), bar acuático, gimnasio, sauna, turco, sala de masajes, lago, canchas de tenis y voleibol playa.
Entretanto, el Hotel Peñalisa, ubicado entre los municipios de Ricaurte y Girardot, es uno de los hospedajes más visitados por los turistas, gracias a su arquitectura moderna, excelente gastronomía, sitios de diversión como la bolera y la comodidad y buen gusto con el que están armadas sus 208 habitaciones.
Cundinamarca con su imponente naturaleza empieza a figurar dentro del mapa turístico colombiano como un gran destino de lujo en donde la aventura y el buen gusto crean lugares que merecen ser visitados. Por eso, viajar al corazón del país demuestra que Colombia está llena de vida.
Parque Chicaque
Otro de los escenarios naturales que ningún turista se puede perder en Cundinamarca es el Parque Natural Chicaque, a sólo 30 minutos de Bogotá, entre los municipios de Soacha y San Antonio. Este impresionante espacio verde cuenta con más de 15 kilómetros de senderos ecológicos, que llevan a diferentes puntos de interés dentro del parque, como el Mirador (en los días despejados permite observar la cumbres blancas de los nevados del Tolima, Santa Isabel y Ruiz), Granja Integral, zona de camping, Pico del Águila, Dos Quebradas, cabañas, bosque de robles, Roquedal y Cascada.
Toda la belleza de este lugar está enmarcada por incomparables paisajes, un sinnúmero de especies vegetales representativas del bosque de niebla, más de 200 clases de aves, además de liebres, osos perezosos, micos y gatos de monte.
En el Parque Natural Chicaque se ofrece alojamiento, restaurante, guianzas, cabalgatas, programas especiales para colegios y universidades, e incluso planes para empresas que deseen realizar sus actividades de integración.
El Refugio Hotel Spa
Es ahora uno de los grandes referentes del lujo y la comodidad en Cundinamarca. Ubicado en el municipio de Sasaima, a hora y media de Bogotá, la legendaria finca del industrial Rómulo Lara se convirtió en un hermoso lugar de descanso donde convergen arquitectura, paisajes y tranquilidad.
Piscina, jacuzzi, baño turco, sauna, campo de tenis en polvo de ladrillo, dos canchas de bolos, tejo, ping pong y un pequeño lago de pesca son algunos de los lugares donde los huéspedes le encuentran entretenimiento a su descanso. Pero lo mejor de este hotel es su spa, que se ubica en un quiosco de masajes en medio de guaduales y cascadas naturales que con su sonido entregan una verdadera terapia del agua, concepto original con el cual nacieron estos centros de relajamiento.
El Hotel Tocarema en Girardot
con sus 150 habitaciones dotadas con todos los servicios que la comodidad exige, es uno de los más emblemáticos de esta ciudad turística de la zona centro colombiana. Piscinas con cascadas y formas irregulares que le dan un toque de elegancia a la infraestructura, junto al jacuzzi, baño turco, sauna, gimnasio, spinning, aeróbicos, boutique, canchas de tenis y voleibol playa, spa, zona wi-fi, guardería de mascotas y restaurantes de comida gourmet e internacional, componen los servicios de este reconocido lugar.
Otros VIP
Posada Don Pedro (Cucunubá)
Hoteles Valle de la Sal y Valle de la Luna (Nemocón)
Finca Mittani (Suesca)
Hotel Casa La Font (Chía)
Club La Hacienda (Cajicá)
Hotel Madaura (Chinauta)
Hotel Lago Mar El Peñón (Ricaurte)
Ecoparque Macadamia (La Mesa)