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Agua y sed

¿Cuál es el papel que podría desempeñar la música en la transformación de posturas o visiones violentas? El disco “Canciones para después de una guerra” es el inicio del camino que cada colombiano tendrá que recorrer para reinventarse.

14 de marzo de 2016 - 11:57 p. m.
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¿Qué es el perdón? ¿Para qué sirve? En un largo recorrido por el país me he encontrado con la palabra, a veces muy ligada al campo de lo religioso y a veces, de lo imposible. He conocido perdones a medias y perdones de muchísima complejidad emocional. Siempre la conclusión es que se convierte, por mucho que se diga y por mucho que se insista o por mucho que se halla trabajado en el tema, en una experiencia completamente individual y ligada al universo más íntimo y privado de cada ser humano, con ritmos únicos e irrepetibles para cada caso particular.

Mi pregunta permanente y la razón de mi trabajo ronda en torno al papel que podría desempeñar la música ligada a la transformación de posturas o visiones que las personas practicantes o víctimas de conductas violentas tienen y en cómo invitar a la modificación mediante un diálogo profundo de las emociones, las razones y las acciones.

Valores humanos como la solidaridad, la generosidad, la empatía, la resiliencia y por supuesto la capacidad para perdonar o pedir el perdón parecen anidar en la misma zona del ser humano donde el arte y sus efectos también lo hacen.

Es por ello que no es gratuito que en este momento del país se hable con tanta intensidad del papel que podrían desempeñar los artistas y su obra para ayudar a resolver muchos de los asuntos que no pasan por acuerdos, argumentos o firmas sino por lo más fino de las emociones o si se quiere de las tripas de cada persona.

He dedicado mi tiempo reciente a la creación de un disco que llamaremos Canciones para después de una guerra, que pretendo sea un insumo más y un punto de referencia para comenzar este largo camino donde cada colombiano tendrá que reinventarse y preguntarse a solas cómo lograr erradicar el odio, el escepticismo, la rabia, el miedo o el deseo de venganza.

De este disco se desprende esta Canción para el perdón, una letra hecha con reflexiones recolectadas en múltiples viajes alrededor del país y en conversaciones muy honestas con los protagonistas principales de este largo conflicto.

Esta es la canción que canto para sanar

Las heridas que la vida trae

Esta es la canción que canto para perdonar

Pedir perdón y perdonarme

Aprendí que perder hace parte de andar

Y para andar hay que amar el camino

Perdonar puede no transformar lo vivido

Pero cambia lo que vendrá

Dicen que el odio es un veneno

Que te tomas queriendo ver morir a los demás

Hay un espejo en tu enemigo y al verlo

Lo puedes perdonar

Dicen que el odio es como un velo

Que te impide ver los colores de la realidad

No todo es blanco y negro y aunque empieces de cero

Se aprende a perdonar

Esta es la canción que canto para no claudicar

Y firmar con actos mi propia historia

Esta es la canción que canto para no olvidar

Que la vida es bella

La vida es corta

La vida no es un jardín de rosas

Aprendí que quien pida perdón se pondrá

En las manos de quien lo otorga

El perdón es hermano de la verdad

Y la verdad es la memoria.

El perdón es un regalo que uno se da a sí mismo y como todos los ejercicios de la conciencia humana sucede de adentro hacia fuera. Es por ello que muchas veces el vehículo más eficiente para acercarse a estos, es el arte y tiene relación directa con que las expresiones artísticas son sobre todo expresiones del alma motivadas desde lo más elevado de los estados emocionales. Entonces son creados y tramitados en las mismas zonas del ser.

¿Puede una canción transformar una actitud de una persona? ¿Dirimir un conflicto? Puedo ponerlo en duda. Pero puedo decir con seguridad que desde la música construimos seres humanos más sensibles y más capaces de sentir y entender el dolor de otros y otras, gente que al ampliar su paleta de sensibilidad gracias a la cercanía con el arte es capaz de tomar decisiones más compasivas, más condescendientes, solidarias, pensando en el beneficio común y en el crecimiento equitativo de los colectivos, con dignidad y justicia. Eso es básicamente la paz y eso es básicamente lo que nosotros los artistas intentamos promover cuando hemos decidido hacer una inmersión honesta e irreversible en la búsqueda de un planeta mejor.

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