Según la Cruz Roja Colombiana, el alud se presentó a la 6:00 a.m. de ayer en el kilómetro 38, sector conocido como Campo Hermoso, y al igual que en accidentes anteriores ocurridos en la misma vía, alcanzó mayor gravedad debido a la forma en que ocurrió: primero hubo un derrumbe pequeño que obstaculizó el paso vehicular y luego uno mucho más grande que se llevó por delante los automotores represados en la vía como consecuencia del alud inicial.
Aunque los primeros informes hablaban de cuatro fallecidos, Marinson Buitrago, subdirector operativo de Socorro Nacional, le aseguró a El Espectador que el departamento de medicina legal solamente confirmó uno y aunque se encontraron tres cuerpos más sin vida, aún no se ha establecido “si corresponden al accidente”.
Las lluvias de las últimas semanas, aunque no fuertes sino permanentes, generaron inestabilidad en el terreno y fueron la razón del accidente. Las mismas condiciones climáticas son las que no han permitido que se lleven a cabo las labores de rescate y recuperación de entre dos y tres vehículos.
No es la primera vez que se presenta un accidente de esta magnitud en esta vía. El 29 de diciembre de 2012, en el kilómetro 49, un alud de tierra sepultó un tramo de la carretera a la altura de la inspección de Balsillas, dejando como saldo dos personas muertas, siete heridas y más de quince desaparecidos. En septiembre de ese mismo año, en el km 72, otro deslizamiento dejó incomunicados a los habitantes del Caquetá y al 75% de la población sin servicio de agua.
Los derrumbes ocasionados por las lluvias de los últimos dos días también tienen bloqueada la vía que de Pasto conduce a Mocoa.