La «presión» en el volcán Nevado de Ruiz en el centro oeste de Colombia, «empezó a bajar», una hora y media después de registrar una erupción de cenizas y gases, informó a periodistas el director de la Unidad de Gestión de Riesgo (UGDR) del Gobierno, Carlos Iván Márquez.
«Los últimos informes que he recibido es que empieza a bajar el esquema de presión del volcán» pues «solo sacó gases y cenizas» y no otros sólidos, añadió el funcionario en Bogotá.
En Manizales, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico (OVSM) informó de una erupción de la cumbre andina a las 17.40 horas local (22.40 GMT).
Un boletín extraordinario de ese centro científico que vigila la actividad del volcán, ordenó el cambio de alerta de «naranja» a «rojo», que equivale a decir «erupción inminente o en curso«.
Pero Márquez dio un parte de tranquilidad casi dos horas después y reveló que «se ha hecho seguimiento a la cuenca de los ríos de Caldas y Tolima (departamentos en la zona directa de influencia del volcán) y hay comportamientos normales, no hay crecientes».
Márquez, sin embargo, informó de que había algunas «evacuaciones preventivas» de personas que viven en zonas ribereñas y de riesgo y que están contempladas en los planes de contingencia.
El funcionario pidió a esa población de las zonas aledañas actuar «conforme a las recomendaciones«.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, alertó de la situación en su cuenta de la red social Twitter y su despacho informó de que el gobernante seguía «minuto a minuto» la evolución del fenómeno en el volcán Nevado del Ruiz.
Las autoridades científicas habían cambiado el estado de la alerta «naranja» a «amarilla» el pasado 29 de mayo tras los cambios sísmicos, la inestabilidad y la caída de cenizas de la cumbre volcánica.
En noviembre de 1985 una veintena de poblaciones de Caldas y Tolima resultaron muy afectadas tras una erupción del cráter Arenas que causó un deshielo y una riada que mató a unos 23.000 de los 25.000 habitantes de la población de Armero.