Hace dos meses que Bolívar, el olvidado departamento del Caribe, se convirtió en tema nacional por cuenta de una masiva hospitalización de niñas supuestamente enfermas como consecuencia de la vacuna contra el virus del papiloma humano. El escándalo alcanzó dimensión nacional y hasta tuvo una especie de efecto contagio cuando se reportaron casos semejantes en zonas tan distantes como la frontera con Ecuador. Sin embargo, ahora que bajó la euforia ante la confirmación de que se trataba de una falsa alarma, comienzan a salir a flote otro tipo de problemas en el departamento. Uno de ellos, el del embarazo adolescente.
El Espectador habló sobre el tema con el gobernador de Bolívar, Juan Carlos Gossaín, quien también se refirió a la verdadera dimensión del escándalo por la fiebre chikungunya y hasta a su contrapunteo con la Corte Constitucional a raíz del fallo que le ordena construir escenarios deportivos para algunas víctimas de la violencia en el sur del departamento.
¿En qué paró el caso de las niñas de El Carmen de Bolívar supuestamente enfermas por la vacuna contra el papiloma?
Se mantiene la asistencia médica a todas las niñas. El diagnóstico del Instituto Nacional de Salud, el Ministerio de Salud, el grupo de expertos de diferentes áreas, como toxicólogos, epidemiólogos, pediatras e infectólogos, ha descartado algunas de las hipótesis. No existe concentración de plomo en las niñas. Solo dos casos entre 300 y corresponden a niñas cuyos padres tienen una chatarrería.
¿Entonces no estaban enfermas?
Muchas de las historias clínicas han permitido descartar efectos comunes. Hemos atendido a 400 niñas, pero de ellas ha salido un enorme grupo de menores de 14 años que resultaron positivos en pruebas de embarazo. Otras, con enfermedades totalmente diferentes entre sí: leucemia, meningitis, lupus, y algunas que simplemente presentaron una sintomatología asociada a los cólicos premenstruales.
Fue más el escándalo de los medios de comunicación…
Cuando se da la noticia, se crea el boom de que son 400 niñas, pero no se empieza a descartar a las que no tienen relación directa con una patología común y, en segundo lugar, tampoco se tiene en cuenta que muchas han llegado a consulta no porque tengan la sintomatología, sino porque han dicho “queremos que nos hagan un cuadro clínico porque nos vacunaron y vemos que están asociando la vacuna con algunos problemas”.
¿Y qué pasó con las que de verdad tenían problemas de salud, así no fueran asociados con la vacuna?
En la segunda fase de atención remitimos al Hospital Universitario de Cartagena y a la Casa del Niño 60 niñas con cuadros consecutivos de dolor de cabeza, parálisis temporales, desmayos. Se les hicieron resonancia magnética y un diagnostico más profundo.
¿En qué paró eso de que también había políticos incitando a las niñas a inventarse dolencias?
Unos inescrupulosos políticos de El Carmen de Bolívar, que están construyendo plataforma política de lanzamiento a la Alcaldía, enemigos de la administración municipal, en alianza con abogados que no son del municipio, llegaron a manipular a las familias diciéndoles que pueden acceder a millonarias demandas contra el Estado por una afectación que nadie les ha causado.
¿Cómo están los estándares del embarazo adolescente en la zona?
Al comenzar el Gobierno teníamos una tasa de embarazos pre adolescentes superior a la media nacional. Hoy tenemos una campaña que ha sido reconocida, que se llama “Vive sin tirar tus sueños”, un juego de palabras en lenguaje adolescente, que hemos llevado por todos los municipios de Bolívar. Una campaña de sensibilización, de valoración médica, de evaluaciones socioeconómicas para poner freno a ese problema.
¿Y cuál sería la causa del embarazo adolescente?
Es un tema socioeconómico, el nivel de pobreza de los municipios de Bolívar es muy alto, hay carencia de apoyo institucional en el orden municipal. Los alcaldes de Bolívar en estos temas son inexistentes, no hay ningún tipo de programa y se amparan en lo que pueda hacer el Ministerio o la Gobernación. Además, es lamentable decirlo, hay un amparo en tradiciones y costumbres que hace que, aparentemente, crean que es común una niña embarazada con menos de 15 años.
¿Y en el caso del chikungunya también hay menos casos de los que se dice?
Yo no puedo negar casos como los cuatro de San Martín, en Mahates. De lo que se trata es de brindar atención a todos y de enfatizar en la prevención, en mantener limpio nuestro entorno, en estar alerta para que no haya aguas estancadas y de recordar que en más del 90% de los casos esta fiebre no requiere hospitalización.
¿No le parece escandaloso que en pleno siglo XXI aún haya un 10% del departamento sin agua?
Es un gran problema, pero no significa que no estemos trabajando en eso. Estamos haciéndolo en Achí, Pinillos, Arroyohondo, Mompox y María La Baja. Y vamos a optimizar redes en Magangué, Arjona y Turbaco, que tenían acueductos artesanales, que daban agua pocos días de la semana y pocas horas al día. Nuestra inversión en acueductos es cercana a los 150 mil millones de pesos con recursos propios.
Suena como si estuviera usted en campaña…
¿Para qué? Yo ya no puedo más. ¿Para el Congreso? ¿A que nadie le pare bolas a uno después de haber tenido la firma para ejecutar y exigir?, eso es perder el tiempo.
Entonces, ¿qué piensa hacer cuando salga de la Gobernación?
Seguir metido en temas de cultura, que es lo que me gusta. Soy magister en cultura y ese es el tema del enfoque cultural del departamento. El Instituto Departamental de Cultura y Turismo tiene cinco meses de creado, quiere decir que en Bolívar, un departamento con tanta riqueza natural y turística, a nadie se le había ocurrido tener una dependencia de gobierno que respaldara la cultura. Nosotros tenemos capítulos del plan de desarrollo dedicados a la cultura, tenemos orquesta Sinfónica de Bolívar —que se va de gira para EE.UU. con estudiantes de estratos 1 y 2 y que, además, tocan como la Sinfónica de Viena—. Patrocinamos todos los eventos internacionales que hacen parte de la agenda de Cartagena que nunca habían sido patrocinados antes por la Gobernación de Bolívar.
Eso de que hay talento no es nuevo, el problema es la infraestructura.
Estamos haciendo unas pequeñas cositas: seis centros culturales en seis municipios con una inversión de $12.000 millones; tres laboratorios de producción audiovisual y musical en tres municipios (otros $12.000 millones); patrocinamos la construcción de la casa de la cultura en los municipios que participan en festival de bandas. Estamos construyendo el centro cultural ‘Alma, el origen de las cosas’ en el lugar donde funcionó los últimos 450 años la Gobernación de Bolívar, en el Palacio de la Proclamación, en el centro histórico de Cartagena.
¿Cómo está Bolívar en infraestructura?
La obra más importante es la gasificación de 16 municipios del sur de Bolívar, que vale $50.000 millones y dará conexión domiciliaria a 300 mil personas. La segunda, la transversal de los Montes de María, que atraviesa el departamento en un recorrido de 36 kilómetros, desde El Carmen de Bolívar hasta Chirulito, en Sucre. Divide como una gran arteria toda la zona donde hubo violencia, donde estaban concentrados las Farc y el Eln. Además de ser productiva agroindustrialmente hablando, tiene un alto componente de seguridad y de convivencia.
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