Un curtido comandante guerrillero del bloque Oriental y un oficial retirado de inteligencia del Ejército escribieron sobre sus temores, angustias y sueños, mientras más de 6.000 integrantes de las Farc se movilizaban por todo el país. Ya no hay trincheras, ya no hay combates. Juntos construyen puentes, desentierran carros en la trocha. Los guerrilleros emprendieron su última marcha, la que los llevará a dejar las armas y a luchar sin ellas; los militares y policías los guiaron, los transportaron y los escoltaron.