Una preocupante situación de inseguridad se registra desde hace unas semanas en el departamento de Cauca. Al asalto del pasado martes a un helicóptero que transportaba dinero con destino al Banco Agrario en Caloto, y en el que murieron cuatro policías y dos civiles, se sumaron este miércoles dos hostigamiento de las Farc en los municipios de Santander de Quilichao y Silvia, en cuya carretera los miembros del Ejército Nacional hallaron varios explosivos que al parecer iban a ser detonados al paso de los militares sobre la vía.
La crítica situación llevó al Gobierno del departamento a declarar la alerta roja en 17 municipios, por posibles tomas guerrilleras. De hecho hoy se realizará en Popayán un consejo extraordinario de seguridad con el presidente Juan Manuel Santos para analizar la situación por la que atraviesa el departamento.
Carlos Ernesto Rodríguez, comandante de la Policía de Caloto , señaló que ya se reforzó el pie de fuerza en la zona, que se están realizando operaciones para dar con el paradero de los responsables del asalto al helicóptero y se está tratando de establecer cuánto dinero fue robado.
De acuerdo con el gobernador de Cauca, Guillermo Alberto González, el ataque en Caloto es una prueba de que en muchas regiones de su departamento la violencia se desbordó.
“El problema del Cauca es determinado por la cantidad de narcotráfico y minería ilegal. Si las dos cosas las pudiéramos eliminar contundentemente, sería diferente”, expresó el Gobernador, quien indicó que en la región confluyen las rutas de salida hacia el Pacífico de marihuana y coca.
“Hay trechos que deben ser contenidos no con comandos operativos sino con planes contundentes”, exigió el mandatario regional.