El asesinato de Daniel Aguirre, líder sindical de los corteros de caña en el Valle del Cauca, es un mal preámbulo para la celebración del Día Internacional del Trabajo. El homicidio ocurrió el viernes pasado en el barrio las Acacias, municipio de Florida. Aguirre era secretario general del Sindicato Nacional de Corteros de Caña, Sinalcorteros, y había estado vinculado al proceso penal contra la azucarera Incauca.
Mañana, primero de mayo, como todos los años, se realizará una gran marcha nacional para reivindicar los derechos de los trabajadores. Sin embargo, el panorama laboral no parece ser el más satisfactorio. Según la Encuesta de Calidad de Vida del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), Colombia se encuentra entre los países más desiguales del mundo, ya que el 10% más rico de la población se queda con la mitad del PIB, mientras al 10% más pobre recibe apenas el 0,6%.
Incluso, afirma el DANE, en 2011 la población económicamente activa fue de 22´441.000 personas –poco más de la mitad de los colombianos-, de las cuales, 20´017.000 eran ocupados y 2´425.000 desempleados. Los trabajadores informales presentan una escandalosa tasa: el 43.6% del total de ocupados, y los empleados particulares, con el 34.2% de participación.
Para complementar este precario panorama de trabajo digno, el DANE identificó que el 49.2% de las personas ocupados a nivel nacional obtuvo ingresos menores a un salario mínimo. En algunos sectores la situación se agrava más: en Agricultura, el 73.1% de los trabajadores ganan menos de un salario mínimo vigente, mientras que en el sector comercio, el 54.1% recibe menos de $600.000.
Pero la cosa no para ahí. El aumento del trabajo informal parece ser una bola de nieve que el Gobierno no parece saber cómo controlar. Según la Agencia de Información Laboral (AIL), en las 13 áreas metropolitanas, el número de ocupados informales no para de crecer. En 2011, 4´932.000 personas trabajaban en oficios informales, un incremento del 3.4% frente a 2010.
“Las ramas de actividad económica que más población informal agrupan son: comercio, hoteles y restaurantes (41.5%, con un crecimiento de 4.8%); servicios comunales, sociales y personales (16.3%); industria manufacturera (13.7%); transporte, almacenamiento y comunicaciones (11.7%)”, sostiene AIL. Las ciudades con mayor informalidad laboral son: Cúcuta (69.2%), Montería (65.2%), Pasto (64.3%), Villavicencio (63.1%) e Ibagué (61.5%).
Sin embargo, no todo en el panorama laboral en el país son malas noticias, pues los homicidios de sindicalistas han tenido una pequeña reducción. Mientras el año pasado se presentaron 30 asesinatos en este grupo de personas, en los primeros cuatro meses del 2012 han sido asesinados cinco trabajadores sindicalizados.
Frente a este contexto, Tarsicio Mora, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), expresó: “Hago un llamado al pueblo colombiano, a las fuerzas políticas progresistas, a los sectores intelectuales, movimientos sociales y en especial a los trabajadores para que este 1 de Mayo rechacemos las políticas neoliberales que no obstante han fracasado rotundamente, el gobierno insiste en profundizarlas”, y agregó: “Hay que rechazar en forma contundente los tratados de libre comercio que se apresta a implementar el Gobierno colombiano y que afectarán en forma negativa tanto el empleo como a la pequeña y mediana empresa; la agenda legislativa que ahonda el deterioro del derecho a la pensión, fortaleciendo al sector financiero al imponer el régimen de ahorro individual; la reforma a la justicia cuya tendencia es privatizarla y crear nuevos privilegios mediante la ampliación de los fueros de militares y congresistas; la reforma tributaria que terminará empobreciendo más a los sectores populares mediante la aplicación de impuestos a la canasta familiar”.
Por su parte, la presidenta del Polo Democrático, Clara López Obregón, señaló que “mientras las utilidades de las grandes empresas suben en ascensor, los salarios de los trabajadores siguen subiendo por la escalera” y explicó: las últimas cifras de crecimiento en utilidades de las grandes empresas del país muestran un ascenso del 31% en el 2011, en contraste con el aumento salarial del 5.8% en enero de 2012.
A su vez, el senador por el Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, advirtió que “el 70% de los trabajadores colombianos continúan desempleados o viviendo del rebusque, y si el empleo ha aumentado en las cifras oficiales es porque más colombianos han ingresado a la informalidad. La tasa de sindicalización se mantiene por debajo del 4%, lo que quiere decir que sólo 4 de cada 100 trabajadores están afiliados a un sindicato, cifra supremamente baja si se compara con la de países como Dinamarca, en los que 70 de cada 100 trabajadores están sindicalizados”.
Con este panorama Colombia celebra el Día Internacional del Trabajo. Un escenario que el gobierno Santos se ha propuesto revertir con leyes como la de primer empleo y formalización de empleo, además de incentivar a las empresas para que generen trabajos formales. Por ahora, el Gobierno se raja en materia laboral, pero promete estar haciendo esfuerzos históricos en esta materia.