Con este atentado, ya son dos las acciones contra la infraestructura energética en menos de ocho días, lo que ha afectando a cerca de 250 mil habitantes de Tumaco, Barbacoas, Magui Payán, Roberto Payán y Ricaurte, municipios nariñenses.
El personal técnico de las centrales eléctricas de Nariño, esperan que se garanticen las condiciones de seguridad para ingresar a la zona, ante el riesgo por las minas antipersona que deja sembrada la guerrilla a su paso.
El servicio de agua también fue suspendido, debido a que las motobombas funcionan con energía, lo que obligó a la suspensión de los dos servicios.
La situación más crítica se presente en Magui Payán, donde su alcalde, Félix Quiñónez, informó de inundaciones por el desbordamiento del río Magui.