La directora general del estatal ICBF, Elvira Forero, señaló que “no se puede esperar a que muera ningún niño en la oscuridad de los socavones” e instó a todas las entidades de orden nacional a tomar parte activa de la estrategia.
Según el ICBF, un total de 2.020.317 niños, niñas y adolescentes trabajan en Colombia, incluidos aquellos que lo hacen más de quince horas semanales en sus hogares, cosa que aumenta el riesgo de deserción escolar y formación de familias a temprana edad.
Casi 400.000 menores están vinculados al sector agrícola y otros 300.000 se dedican al comercio, muchos de ellos en la calle, así como en muchos municipios se dedican a la explotación minera artesanal en condiciones de “extrema miseria”.
La estrategia de erradicación de las peores formas de trabajo se extenderá a los departamentos de Cesar y Antioquia, donde se han establecido los primeros acuerdos con las respectivas gobernaciones.
En el Código de la Infancia y la Adolescencia de Colombia se establece que el trabajo de los menores de quince años vulnera sus derechos y ratifica que el Estado debe velar por el cumplimiento de un mínimo de nueve años de educación escolar obligatoria.