“Hoy Colombia y la comunidad internacional —representada por sus más altos dignatarios— saludan el acuerdo de paz como la mejor noticia en medio de un mundo convulsionado por la guerra, los conflictos, la intolerancia y el terrorismo”.
“Lo que firmamos hoy —luego de años de negociaciones serias, discretas, difíciles— es algo más que el acuerdo entre un gobierno y una guerrilla para terminar un conflicto armado. Lo que firmamos hoy es una declaración del pueblo colombiano ante el mundo de que nos cansamos de la guerra, de que no aceptamos la violencia como medio para defender las ideas; de que decimos, fuerte y claro: ¡No más guerra!
“Gracias soldados y policías de Colombia, porque su sacrificio, su valor, nos condujeron a este gran día”.
“También quiero rendir homenaje a los millones de víctimas inocentes; a los defensores de derechos humanos; a las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas; a tantas mujeres y madres que —en medio de las lágrimas— abonaron el camino hacia la paz. No más jóvenes sacrificados, no más jóvenes muertos, no más jóvenes mutilados por una guerra absurda… Ni soldados, ni policías, ni campesinos, ni guerrilleros”.
“Señor Rodrigo Londoño y miembros de las Farc: hoy, cuando emprenden su camino de regreso a la sociedad, cuando comienzan su tránsito a convertirse en un movimiento político, sin armas, siguiendo las reglas de justicia, verdad y reparación contenidas en el Acuerdo —como jefe de Estado, de la patria que todos amamos— les doy la bienvenida a la democracia”.
“Cambiar las balas por los votos, las armas por las ideas, es la decisión más valiente y más inteligente que puede tomar cualquier grupo subversivo, y en buena hora ustedes entendieron el llamado de la historia”.
“Los colombianos escogerán el próximo domingo entre el sufrimiento del pasado y la esperanza del futuro; entre las lágrimas del conflicto y la tranquilidad de la convivencia; entre la pobreza que deja la guerra y las oportunidades que trae la paz”.
“Yo prefiero un acuerdo imperfecto que salve vidas a una guerra perfecta que siga sembrando muerte y dolor en nuestro país (…) en nuestras familias”.
“Hoy quiero hacer un reconocimiento —desde el fondo del alma y con inmensa gratitud– a todo el equipo negociador del Gobierno, a estos patriotas que entregaron años de sus vidas, trabajando sin descanso, para lograr esta victoria de la paz. Gracias. Gracias. Colombia está en deuda con ustedes”.
“Al terminar este conflicto, termina el último y el más viejo conflicto armado del Hemisferio Occidental. Por eso celebra la región y celebra el planeta. Porque hay una guerra menos en el mundo. Y es la de Colombia”.
“Nadie ha dicho que el fin del conflicto sea el final de todos los problemas de nuestra nación. Nos quedan muchos temas por trabajar, muchísimos retos por vencer, pero lo haremos mucho mejor sin el obstáculo, sin el freno, de una guerra absurda que consumía nuestros recursos y nos impedía tener presencia activa en todo el territorio nacional”.
“Colombianos: cesó la horrible noche. Cesó la horrible noche de la violencia que nos ha cubierto con su sombra por más de medio siglo. Cesó la horrible noche. Y llega el día con todas sus promesas”.