Unas 73 irregularidades fueron halladas por la Controlaría al revisar el manejo de las regalías en la región Caribe este año. Éstas representarían una incidencia fiscal de $25.236 millones, y se concentran en los departamentos de Cesar, Córdoba, La Guajira y Sucre. En Magdalena, Bolívar y Atlántico también hay inconsistencias.
Los sectores que se vieron afectados con estas irregularidades fueron transporte, agua potable y saneamiento, vivienda, ciudad y territorio, educación y cultura, deporte y recreación.
Uno de los casos más alarmantes tuvo lugar en Chiriguaná (Cesar), donde no se puso en funcionamiento el sistema de alcantarillado ($5.922 millones). Esta situación ha generado que las aguas residuales se filtren por las calles y se estanquen, lo que además provoca malos olores, proliferación de plagas y contaminación al medio ambiente, afectando la salud de las personas.
En Uribia (Guajira), por ejemplo, la empresa de servicios públicos instaló unos tanques de almacenamiento de agua potable, que nunca se llenaron. “Se está incumpliendo así la finalidad social de la destinación de los recursos asignados, al no garantizar el suministro de agua potable a las comunidades indígenas”, indicó la Contraloría.
Por su parte, en Córdoba la Controlaría detectó sobrecostos en cinco contratos de construcción: la Terminal de Transporte, un megacolegio, 15 aulas y tres baterías sanitarias, la Urbanización El Camino Correcto y la Central de Abastos. En estos proyectos hay incongruencias entre los valores de cada presupuesto, lo que desembocaría en un detrimento patrimonial. Asimismo, el sistema de acueducto del corregimiento de Santa Rosa (en San Antero) no está prestando el servicio.
La situación de Sucre no es muy distinta. San Onofre, Coveñas y Sampués tienen la mayoría de los hallazgos. En el primer municipio se evidenció, por ejemplo, que el ascensor de la Casa de la Cultura no funciona y que las losas de pavimento en el casco urbano están dañadas.