Las familias del Prado, predio ubicado en la Jagua de Ibirico en el centro del Cesar, retornaron hace dos días a dicho territorio, el cual cambió de vocación.
A partir vel desplazamiento de los habitantes pasó de ser una tierra dedicada a labores agrícolas a un botadero de residuos mineros de la compañía Prodeco.
Desde hace más de dos años estas familias cuentan con una sentencia que ordena al Incoder la restitución o en su defecto la compensación, sentencia que fue confirmada por la Corte Constitucional y por la Corte Suprema de Justicia, y que a la fecha se ha desacatado.
Ante la miseria en la que se encuentran las víctimas han decidido retornar y solicitar el apoyo de las diferentes entidades del Estado, quienes no han dado respuesta al llamado. El Ejército Nacional llegó el miércoles al sitio para mantener el control del orden público.