El ingeniero Carlos Hincapié, esposo de la exsecretaria de salud de Santa Marta fue intervenido quirúrgicamente luego de un disparo en su abdomen por parte de un asaltante cuando se disponían a salir de casa esta mañana, en el kilómetro 5 de la vía a Gaira en una cinematográfica acción tres delincuentes cometieron en un atraco masivo en una buseta del servicio urbano, tres motorizados los recogieron en la vía, un joven para evitar ser robado se lanzó del vehículo y permanece recluido en una clínica con varias heridas, en el barrio los fundadores al nororiente son asaltadas 6 tiendas en una secuencia delictiva nunca antes vista.
Las tres historias han ocurrido en un lapso de 15 horas, con anterioridad, en Semana Santa, los ladrones que definen con un “el celular, el bolso o la vida” su accionar, han asesinado a un ciudadano europeo por robar su motocicleta, en otro lugar por poco le quitan la vida a la secretaria de la emisora Fuegostereo101.9 al propinarle una puñalada por arrebatarle el bolso y en el Rodadero le roban el celular al jefe de inteligencia de la Policía, oficial Carlos Briceño.
Las historias se cuentan por cientos, y solo en las propias estadísticas de los estudiantes de la Universidad del Magdalena se refleja la crisis, en febrero 14 atracos, en marzo 25, al momento de abandonar las instalaciones de clases, por lo que desde el alma mater solicita con insistencia la instalación de un CAI permanente.
“Estamos recogiendo firmas para pedir al Ministerio del Interior que interceda en nuestra defensa y nos instalen un CAI permanente y que se desarrollen patrullajes continuos, no queremos esperar que asesinen a otro estudiante como sucedió con Lina Payares a quien mataron por robarle su portátil” es el angustioso llamado de Pedro Tobías estudiante de administración de empresas y líder de la iniciativa.
“Estamos mamaos de los atracos y el llamado es al comandante de la policía para que nos ayude”, esta frase del alcalde Rafael Martínez en una entrevista radial hace carrera, y es señal del difícil momento que vive la ciudad, considerada por siempre como uno de los mejores vivideros de Colombia.
Pero a pesar de los consejos de seguridad, el aumento en el pago de recompensas, el derrumbe de casas convertidas en ollas del expendo de drogas y el compromiso de la policía y la salida a las calles del ejercito a realizar patrullajes aleatorios, la situación no cambia y la ‘atracadera’ continua.
“No es fácil lo que esta pasando y sabemos que la sensación de inseguridad que estamos viviendo ha crecido en los últimos días, se necesita mucho más de lo que estamos haciendo, pero también es hora de que desde el Gobierno Nacional nos de la mano, a pesar de contar con la Policía Metropolitana, necesitamos más pie de fuerza y más inteligencia para combatir esta andanada de violencia” Asegura el mandatario Rafael Martínez.
Hoy los habitantes del Barrio Manzanares salieron a sus calles y realizó un plantón para llamar la atención ante los sinnúmeros de atracos en esa zona de la ciudad y de paso para pedir a su vecino el Batallón Córdoba que les apoye en la lucha contra los delincuentes o que se vayan de esa zona residencial.
“Con preocupación vemos que muchos de los hechos delictivos son cometidos por personas reincidentes es decir la policía hace su tarea, capturan actúan, pero en los juzgados los dejan libres para que regresen a sus andanzas de manera peligrosa” dice por su parte la secretaria de Seguridad y Convivencia Priscila Zuñiga
La batalla continua, la guerra contra la delincuencia, el microtráfico y el crimen en Santa Marta está abierta y los habitantes de una de las ciudades más queridas y visitadas del país ruega con volver a ser el remanso de paz y descanso con que ha construido su historia de la ciudad más antigua de Colombia.