Foto: CRISTIAN GARAVITO
Los campesinos de El Tandil, que vieron cómo morían baleados siete de sus compañeros, aportan datos para esclarecer la verdad. Autoridades y labriegos coinciden en que si la sustitución de la hoja de coca no avanza y la erradicación forzada persiste, los choques entre las comunidades y la Fuerza Pública terminarán en nuevas tragedias.