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Empoderando a las mujeres del campo

Patricia de Camargo lidera el proyecto de aprovechamiento de cultivos de nopal en Santander, como medio de sostenibilidad económica para las madres cabeza de familia.

24 de noviembre de 2015 - 10:09 p. m.
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Las manualidades. Esa fue la primera actividad que unió a las mujeres campesinas de Los Santos (Santander) y a Patricia de Camargo, directora científica de la Fundación Guayacanal. Así logró esta finalista de Titanes Caracol, en la categoría de Sostenibilidad Ambiental, atraer a la población femenina que más adelante se convertiría en referente agrícola para la región. Gracias al trabajo manual, las mujeres del municipio se fueron encontrando a diario y entablando tertulias. Así se conocieron unas a otras y empezaron a intercambiar experiencias.

Tras completar ese trabajo artesanal, llegó la idea de emprender una alternativa agrícola para las mujeres de Los Santos, una verdadera oportunidad de sostenibilidad económica. “En El Tabacal no se cultiva nada, porque no hay agua. Hace cuatro años no contamos con ese líquido ni para consumo humano”, cuenta Florinda Mendoza, una de las campesinas de la zona.

El primer intento llegó con la sábila, pero fracasó. Así que se les ocurrió aprovechar el nopal, cuyos resultados hoy son asombrosos. Gracias a esta planta cactácea de tallos muy carnosos, Patricia ha logrado proyectar a la mujer campesina como eje central de la sociedad, mejorar su calidad de vida y enfrentar el cambio climático.

“Nosotros no conocimos el nopal hasta que ella vino acá, se nos presentó y nos dijo que sembráramos”, dice Lucrecia Rondón, una campesina. Otra de las ventajas de sembrar nopal es que es un alimento funcional. Primero toca lavarlo, quitarle los “ojitos negritos”, como son conocidos, y se pica. Después se pueden preparar arepas y hasta jugos.

Después de este proyecto, “estas mujeres están capacitadas para producir conservas, mermeladas, salsas y aprovechar las frutas que conseguimos en la región; estamos haciendo hasta jabones. La idea es potenciar los recursos del medio”, dice Patricia. El nopal, además, sirve de alimento para los animales.

¿Pero por qué trabajar con mujeres? De Camargo responde que tomó esta decisión porque, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cuando la mujer logra el ingreso de recursos en cabeza de ella, esos ingresos se traducen en alimentación y educación y necesariamente se mejora la condición de la familia.

Sin embargo, el nopal es solo el comienzo. “Es un suplemento alimenticio, pero también les permite bajar el consumo de agua y aumentar la producción lechera. La meta es poder adelantar el cultivo de nopal en diez hectáreas para montar una planta productora de energía, donde se pueda producir gas o electricidad, convertir esta zona en un foco de desarrollo”, concluye Patricia.

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